Estamos a
dos meses vista –día arriba, día abajo-, de dar por finalizado este año 2026,
no de gracia, precisamente, sino de desgracia más bien para decirlo pronto y
claro, a juzgar por la diversidad de acontecimientos claramente perjudiciales y
de soluciones cuando menos contradictorias, que este país nuestro ha vivido
durante el transcurso de estos meses pasados; con el deseo ferviente de que
este tiempo restante hasta el final no transcurra por los mismos derroteros.
Y es que,
no me digan ustedes que no ha sido un año aciago éste actual en el cómputo
general de las vicisitudes acaecidas –añadiéndole además las rémoras que ya
traíamos arrastradas del pasado próximo-, que casi daban ganas de verbalizar
aquello de que “paren el mundo que yo me bajo”.
Porque a
una noticia o emergencia de gran calado y grave en sí misma le seguía otra, y a
esta una tercera, cual a cual en peores términos.
Que
cuando no ocurría que un fortísimo temporal de intensas y contundentes lluvias
se cebaban con medio país inundando pueblos y campos de cultivo, obligando a
rápidas evacuaciones de un abultado número de habitantes a lugares seguros;
llegaban de otro lado los grandes incendios del verano que se descontrolaban
por momentos y producían de nuevo evacuaciones masivas de lugareños a espacios
libres de peligro.
Y cuando
no, nos llegaba la trágica noticia del descarrilamiento de dos trenes en
nuestro país, que devenía en una gran tragedia que segaba la vida de casi una
cincuentena de personas que viajaban en ambos trenes.
Pero si
todo esto no era ya lo suficientemente negativo y desalentador en el orden de
esta serie de acontecimientos tristes en el presente año en nuestro país, nos
encontramos un buen día que la ciudad de Ceuta es invadida de pronto por cientos
de marroquíes que entran en la misma como Pedro por su casa con el propósito de
instalarse en nuestro país buscando un mejor porvenir aquí o en algún país
europeo posteriormente.
Y para
remate, el problema que arrastra nuestro país en cuanto al tema de la vivienda,
que se va enquistando más día a día y termina por provocar una serie de
acampadas en el país en plena calle, demandando soluciones prontas.

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