miércoles, 30 de diciembre de 2015

DE BALANCE



A estas alturas del año y a un día vista, tan solo, para que finalice este 2015 –que será recordado, seguramente, mucho más por lo malo que por lo bueno que haya podido traernos-; quién más quién menos, tendrá hecho ya su particular balance de cierre de ejercicio –al menos en borrador-. Y, acto seguido, colocado todo él, todo lo que este año le deparó, sobre una balanza, podrá comprobarse si al final hubo muchos más triunfos que fracasos o fue justo al revés.

Porque, sin duda, de todo habrá habido en estos 365 días que ya tocan a su fin; y a cada cual le habrá afectado de manera diferente, según su particular percepción de los acontecimientos o su personal interpretación de estos, contando claro está con las circunstancias en las que cada uno se mueve.

Así las cosas, hecho ya el correspondiente balance de la situación al último día de diciembre de este año viejo que ya se acaba, dejaremos el hueco libre para comenzar a recibir todo lo que este próximo 2016 –bisiesto, para más señas-, tenga a bien depararnos.

Toda una incógnita que se abre desde ya mismo ante cada uno de nosotros, sin poder determinarse todavía, bajo ningún concepto –y mucho menos habida cuenta de lo complicado que anda en estos momentos el panorama político a nuestro alrededor-, si el balance que hagamos al finalizar el mismo, pueda tener visos de inclinarse hacia una u otra parte de la balanza.

Claro que tenemos por delante todavía nada más y nada menos que 366 días para dejar nuestra huella, nuestra impronta en este mundo. Y días que, vividos uno a uno y con pasión y ganas, darán para mucho seguramente.

Así que, en buena medida, de nuestro empeño personal en la ejecución de nuestras tareas, y de nuestro apoyo en las de los demás y para con los demás, dependerá luego –salvando las lógicas circunstancias sobrevenidas y que son imposibles de prever-, el que el postrero balance de ese final de año venga marcado con un signo positivo o con un signo negativo.

Eso de manera general, claro; porque luego, con el devenir de los días, se entremezclan en medio toda una serie de circunstancias, adversidades y hasta calamidades, si se quiere, capaces de dar al traste con el mejor de los pronósticos jamás pensado.
 
Pero, como de entrar con buen pie en el nuevo año se trata, vayan desde aquí mis mejores deseos para este 2016: ¡Feliz Año Nuevo!.

(Publicado en el Periódico "Diario Palentino" el 30/12/2015)


miércoles, 23 de diciembre de 2015

¡ES NAVIDAD!



Pareciera como si la ciudad se hubiese despertado hoy más temprano que de costumbre, movida por un resorte semiautomático que se hubiera puesto en marcha recién amanecido este día. 

De esta guisa, las calles han comenzado a mostrarse con mayor prontitud que de costumbre llenas de gente, cargadas de actividad y un tanto ruidosas.  Y si te fijabas en los rostros de la gente, les encontrabas a la mayoría como mucho más risueños y expresivos, a la par que cargados de una alegría que parecían querer compartir y contagiar en lo posible al resto de paseantes con los que se cruzaban.

Y es que, cerrando como estamos el mes de diciembre y, con ello, el año actual –que se nos pasó apenas sin sentirlo-, estamos también a tan solo dos días vista de la celebración un año más de la fiesta central de la Navidad. Y su preparación requiere una gran dedicación por parte de toda la familia, dado que es un acontecimiento donde la familia cobra un protagonismo especial.

Y, para ello, se requiere del concurso de todas las manos para lograr que el encuentro familiar sea propicio y llegue a buen puerto.

Entonces, de ahí ese bullicio y esas prisas de última hora de las gentes, y ese ir de acá para allá, concluyendo los últimos preparativos de la convocatoria.

Porque resulta ser una convocatoria familiar en toda regla en torno a una cena especial, la  de Nochebuena.

Una noche que todos nos deseamos venga llena de paz y felicidad.  Para lo que no escatimamos esfuerzos: nos encargamos de citar en torno nuestro a nuestros familiares, incluso a los que están más dispersos y en lugares diferentes al nuestro; decoramos la casa de manera especial para la ocasión –posiblemente con el nacimiento y el árbol de Navidad, entre otros adornos-; elegimos las mejores viandas para agasajar a estos familiares, y lo disponemos todo para que todo salga “a pedir de boca”.

Y, como colofón, alzamos la copa y brindamos por todos nosotros y porque el año próximo, que ya se vislumbra, nos permita poder volver a reunirnos de esta guisa todos –si bien, sin querer invadir demasiado el terreno de la Nochevieja, en cuanto a deseos y brindis por el nuevo año se refiere-.
 
Deseos éstos, que hoy quiero compartir también con todos ustedes desde estas páginas amigas de “Diario Palentino”:
¡¡Feliz Navidad!!.
 
(Publicado en el Periódico "Diario Palentino" el 23/12/2015)
 

miércoles, 16 de diciembre de 2015

TIEMPO DE CONTRASTE Y UN LIBRO

                                                                       Foto de Internet


Si España es un país de contrastes en muchos aspectos, y Palencia también lo es por formar parte de ella; qué no se puede decir en estos días donde, por mor de la actualidad, mientras en nuestra ciudad se sigue respirando por doquier el ambiente de Navidad en sus calles; los políticos, por su parte, andan quemando sus últimos cartuchos propagandísticos de acá para allá, tratando de convencer a la ciudadanía de que su opción es mejor que la del vecino, con el consiguiente contraste de verdadera y absoluta curiosidad.

Porque no me dirán que no resulta chocante que, mientras que en nuestra Plaza Mayor, en su mismo centro geométrico, se yergue majestuoso el tradicional Portal de Belén, con toda su ancestral simbología; a unos metros tan solo de él, en una esquina de la Plaza, la formación política de turno venga a “montar” cada día su pequeño tenderete ocasional con su acción propagandista hacia la ciudadanía.

Y de otro lado que, mientras por los altavoces instalados en la Calle Mayor, suenan de una forma suave y ritual los tradicionales villancicos que ambientan las horas de luz, de pronto irrumpa otro sonido, que se entremezcla por momentos con el anterior, cual es el de la megafonía de la formación política de turno que hace su incursión de propaganda a golpe de voz.

Y ya, en el “súmmum” de los contrastes –pero éste con una carga de absoluta positividad y realidad inmediata-, la cultura, en forma de nuevo libro, hará acto de presencia también en estos días en Palencia.  En concreto, mañana jueves.

En efecto, porque se tratará, como ya anuncian los medios de comunicación locales y las redes sociales, de la presentación de un nuevo libro por parte de la escritora palentina Alba de Luna, en este caso el que lleva por título “Ella…”, ante todos sus paisanos. 

Y que tendrá lugar, como ya queda dicho, mañana jueves, a las 20:15 horas, en el Salón de Actos de la Fundación “Díaz Caneja” de la capital.
 
Como quiera que la escritora en cuestión es palentina, y es conocida ya por sus libros anteriores, bien merece la pena hacer una pausa en los quehaceres ordinarios y formar parte activa, en ese lugar y hora, de ese “tiempo de contrastes”, que actualmente estamos viviendo por aquí.
 
(Publicado en el Periódico "Diario Palentino" el 16/12/2015)
 
 

miércoles, 9 de diciembre de 2015

CAMINO DE LA NAVIDAD



Como el tiempo corre que se las pela y, al final, no habrá nadie que lo pare por mucho que lo intente –ni incluso el mejor corredor de maratón contratado y preparado a tal fin-, resultará que en menos que canta un gallo estaremos ya por aquí cantando villancicos “a todo trapo” y degustando la última especialidad de turrón de este año –que seguro que la habrá-; ya que los belenes y nacimientos al uso, hace ya algunos días que recibieron el último toque de adaptación y de ubicación en sus correspondientes emplazamientos. Esto es, y dicho en “roman paladino”, que estaremos en Navidad.

Mejor dicho, en el meollo mismo de la Navidad, en el propio epicentro de las celebraciones navideñas; porque los preámbulos de las mismas, entre los que se encuentran los grandes despliegues de adornos varios y luces de múltiples formas y colores que decoran nuestras calles y plazas dándoles una vistosidad extraordinaria y digna de contemplación, hace días ya que lucen sus mejores galas y la mayor luminosidad posible, acompañándonos en nuestros diarios paseos por la ciudad al caer la tarde.

Una ciudad, que sabrá echar el resto un año más a la hora de celebrar estas fiestas en paz y armonía; con la presencia masiva de palentinos en la calle con ocasión de los diferentes actos programados por el consistorio.  Pero sobre todo, desde la parte que afecta a la grey infantil, los auténticos protagonistas de muchos de los días de esta Navidad. 

Y así, si uno se da una vuelta rápida por ahí fuera, no encontrará prácticamente ningún rincón de la ciudad que no ostente algún tipo de decoración especial con tal específico motivo; por lo que bien puede decirse que la próxima celebración navideña, en cuanto a sus actos centrales, se adivina ya inminente a cada paso que se avanza.

Y, de esta guisa, no tardarán los escolares en encontrarse en su haber con sus esperados días de vacaciones navideñas y de final de año; lo que contribuirá a proporcionar, con su presencia, un mayor ambiente a nuestras calles y plazas.
 
Claro que este año, por mor de la actualidad del país, andamos compartiendo el escenario urbano con los carteles de los candidatos de los diferentes partidos políticos en las próximas elecciones, en las vísperas mismas de los días centrales, solapándose en el tiempo muchos de los actos de uno y otro lado. Pero aun así, el ambiente navideño se respira ya por doquier y anima el acontecer diario. 

(Publicado en el Periódico "Diario Palentino" el 9/12/2015)

miércoles, 2 de diciembre de 2015

SANTA CECILIA Y LA MÚSICA



Días pasados, hemos celebrado por aquí, especialmente los músicos y seguro que también aquellos que tienen a la música como fiel compañera en muchos ratos del día, la festividad de Santa Cecilia, a la sazón patrona de todos ellos, los músicos (su fiesta es el 22 de noviembre).

Y es que la música, noble arte de inspiración sublime  –a la que algunos catalogan como divina-, forma parte inseparable de nuestras vidas en el día a día, en muchos aspectos y momentos desde que nos levantamos hasta que nos acostamos.

Desde la musiquilla que nos despierta por las mañanas a través del casi siempre odiado despertador de turno –ese armatoste sin piedad que tanto detesta la mayoría de la población que debe madrugar cada jornada-, hasta la última ráfaga musical del programa de radio o de televisión con el que despedimos el día; pasando por los diferentes tipos de música que uno puede escuchar a lo largo del día, según el momento o el ánimo con el que se encuentre, o los diferentes tonos musicales con los que nos sorprenden muchos de los móviles que escuchamos cada día a nuestro alrededor …En fin, un largo etcétera de lugares y momentos en los que fácilmente se podrá advertir la presencia de la música.

¡Qué sería de nosotros sin la música!, es la pregunta que más de uno se habrá hecho en algún momento, máxime cuando advertimos que resulta ser un elemento, un componente totalmente imprescindible en nuestro día a día, en cualquier faceta de la vida. 

Por eso, resulta gratificante, observar cómo, desde la más temprana edad, cientos de niños asisten, emocionados en la mayoría de los casos, a su clase particular de música –aparte de las horas reglamentadas en el período de educación escolar-.

Y como testigo fiel de esto último, y agradecida por el bullicio y el ambiente que se forma en derredor suyo, tenemos a nuestra familiar Plaza de San Pablo, en cuyo espacio físico se ubica el Conservatorio de Música, que ve desfilar cada día por sus entornos a un abultado número de personas, entre ellas muchos niños que, portando cada cual el instrumento musical de su elección, acuden a recibir formación y cultura musicales.
 
Por lo que, al final de su ciclo formativo, aparte del dominio de la música y del instrumento musical concreto, su esfuerzo redundará en un mayor aporte de sensibilidad y felicidad en sus vidas.     
 
(Publicado en el Periódico "Diario Palentino" el 2/12/2015)



sábado, 28 de noviembre de 2015

Palencia y su Calle Mayor Principal

Foto de Internet
 
Hace unos años, el Blog "Curiosón" de Froilán de Lozar, recogió este relato que escribí
 
sobre nuestra Calle Mayor.  Hoy que, en "Facebook", el amigo Chema CF cuenta una bonita
 
historia sobre nuestra Calle Mayor y la película del mismo título de los años 50 de J.A.
 
Bardem, quiero contribuir a poner en valor nuestra Calle por excelencia de Palencia,
 
agregando a mi Blog el enlace a quel artículo.
 
 
 
 
 
 



miércoles, 25 de noviembre de 2015

“LLUVIA” DE FOLLETOS Y CATÁLOGOS



Unos días atrás, cuando la lluvia mojaba con una cierta insistencia las calles de nuestra ciudad, en una de sus plazas, deshojado, pisoteado e impregnado de agua en todas sus páginas, yacía sobre la acera, desprovisto ya de todo su primitivo colorido, un solitario catálogo de juguetes de una afamada juguetería, que alguien, ajeno a una mínima norma de convivencia y urbanidad, habría arrojado al suelo, quizás, tras hojearlo de prisa y no encontrar en él ninguna referencia a la mercancía buscada.

Era ya noche cerrada sobre la ciudad y las luces de las farolas se esforzaban en atravesar la cortina de agua que las nubes dejaban escapar, para mantener al menos la luminosidad de costumbre en la plaza.  

Al llegar a casa, y a pesar de que la lluvia no había cesado, me crucé con un repartidor de propaganda que seguía con su labor de buzonear un mazo de catálogos de diferentes productos en nuestros buzones, con vistas a la inminente campaña de Navidad.

Y es que son estos de ahora mismo, días en los que, en las familias con pequeños en edad de merecer, se miran y remiran todo tipo de catálogos de juguetes que caen en sus manos, tratando de encontrar aquel que mejor se ajuste en cuanto a calidad/precio a la necesidad o la idea que se tiene sobre el próximo juguete a adquirir para el pequeño o pequeños de la casa, y su posterior entrega el día de Reyes, en una celebración festiva donde se mezclan la magia, la ilusión y la felicidad.

Así que se esperan casi con verdadera fruición estos días hasta que llega al buzón de casa el primer catálogo de juguetes; al que, sin duda, seguirán un segundo, un tercero…, y puede que hasta un cuarto, con las más dispares y novedosas propuestas.

Y los más pequeños de la casa, que seguro han elegido ya su carga especial de “cacharros” y “trastos” de la más variada e incluso abstracta definición, vistos una y otra vez a través de los anuncios de la televisión, quisieran salir espoleados en su adquisición, cuando no te dicen con toda la ingenuidad del mundo aquello de: “me lo pido”...
 
Bien saben ellos que con esa inocente acción, han lanzado ya su propuesta al mundo de los adultos; y que, con toda probabilidad, obtendrán un éxito razonable. 

(Publicado en el Periódico "Diario Palentino" el 25/11/2015)
 

miércoles, 18 de noviembre de 2015

ESTAS NIEBLAS DE OTOÑO




Mañana de niebla, tarde de paseo”, sentencia con meridiana claridad –nunca mejor dicho-, el aforismo popular que nos tenemos bien aprendido por aquí; seguro que con la experiencia acumulada a lo largo de los años y porque se ha ido transmitiendo de generación en generación, quedando en nuestra jerga del lenguaje como una referencia bastante cierta y a la que, por ello, acudimos con considerable regularidad.

Y si, como decimos, no son pocas las veces en que esta máxima se cumple con matemática precisión, estos últimos días ha sido una de esas veces en que lo ha hecho de nuevo por estos lares.  Si bien, en esta ocasión pudiera pensarse que a la mañana le ha tenido que costar mucho menos el quitarse de encima la espesa niebla con la que amanecía, porque el ambiente exterior gozaba ya de una cierta temperatura base –al menos algunos días-, como consecuencia de una extraordinaria bonanza climatológica que el tiempo nos estaba dando durante unos días.

Regalo éste de la temperatura con muchos grados hacia arriba en el termómetro, que recibimos con expectación y con elevada predisposición –como siempre hay que aceptar los regalos, además-, habida cuenta de que estamos en pleno otoño y que está mediado noviembre.

El caso es que, ciñéndonos al asunto de la niebla y, en concreto, de las primeras que nos han visitado con una cierta contundencia aquí en la capital, llamó poderosamente la atención la prontitud con la que las mismas levantaron el vuelo y desaparecieron por completo de nuestro horizonte capitalino, trayéndonos a continuación un resplandeciente sol y un cielo todo él azul y sin ningún asomo de nubes, que elevó la temperatura ambiente muchos grados hacia arriba en los termómetros.

Igual, el Santo de turno en el santoral, en este caso San Martín –cuya festividad fue el 11 de noviembre-, por aquello del “veranillo” del mismo nombre, que tiene ya asignado, y para que se cumpliese con la tradición, echó una mano y elevó la temperatura unos cuantos grados.
 
Aunque, ya en sus vísperas, hubo días en los que hubimos de desprendernos de las ropas de abrigo a marchas forzadas, e improvisar alguna que otra excursión al campo y alrededores para disfrutar en un mayor grado de unas muy elevadas temperaturas, que difícilmente eran de prever a estas alturas del año y del otoño en particular.

(Publicado en el Periódico "Diario Palentino" el 18/11/2015)

miércoles, 11 de noviembre de 2015

DE QUESOS Y VINOS

 
Baltanás (Foto de Internet)
 
 
Al que más y al que menos, es muy posible que, en algún momento determinado a lo largo del tiempo, porque el ser humano es así por naturaleza, le habrán engañado o tomado el pelo alguna vez en algún aspecto en concreto; esto es, es muy posible que "se la hayan dado con queso”, así en plan suave y coloquial y como sentencia el dicho popular.

 
El caso viene a colación, a la memoria en concreto, tras haberse celebrado en la localidad de Baltanás, hace unos días tan solo, la “Feria del Queso y el Vino”, que va ya en el presente año por su quinta edición.

 
Y como la feria iba de quesos y de vinos, de los cuales se exponían allí una buena muestra, viene que ni pintado el dicho este del queso para ilustrar el presente artículo.

 
Porque según cuentan los más viejos del lugar, el truco del queso para enmascarar la baja calidad del vino en un momento determinado y aumentar así su categoría y su venta posterior, parece ser que es un antiguo ardid que algunos bodegueros utilizaban en el pasado cuando iban a vender su vino a los grandes compradores y advertían que un determinado caldo era de una calidad inferior.

 
Presentado el comprador en la bodega y para que ese vino de una peor calidad obtuviese la aprobación de aquel, ofrecíasele al recién llegado una ración del mejor queso disponible que luego, al acompañarse de un par de tragos del citado vino, conseguía enmascarar de alguna forma el peor sabor del caldo, haciendo que el comprador le incluyese en el mismo lote del vino mejor.

 
En el caso que nos ocupa, que es esta feria del queso y el vino celebrada recientemente en la capital del Cerrato palentino, seguro que vendedor y comprador formaron un buen maridaje, se entendieron a la perfección uno vendiendo y el otro comprando, y en ningún momento nadie se la dio con queso al otro, seguro que no.  Eran otros tiempos aquellos que cuenta este pequeño chascarrillo.
 
 
Y como ocurre que de quesos y de vinos saben un rato en esta Comarca palentina, esta feria anual resultó un nuevo éxito de convocatoria, gozando sus visitantes, a la hora de elegir, de una amplia variedad en cuanto a estos dos productos, decantándose con completa comodidad por el más adecuado según sus apetencias.
 
(Publicado en el Periódico "Diario Palentino" el 11/11/2015)
 
 
 


miércoles, 4 de noviembre de 2015

FIN DE SEMANA MADRILEÑO




Aprovechando el innegable avance que, en el sector de las comunicaciones ferroviarias con y desde Palencia hacia Madrid, ha supuesto sin duda la llegada del AVE hasta nuestros límites territoriales, son muchos los palentinos que, desde su puesta en marcha, hacen uso de él para desplazarse hasta aquella capital y, si viene a mano, pasar allí el fin de semana en plena vorágine ciudadana; mermada ésta, eso sí, por ese mismo motivo de ser fechas no laborales, aunque aumentada de otro lado, por ese gran poder de convocatoria de la capital como atractivo turístico de primer orden y esa consiguiente recepción de turistas en un número más que considerable.

Quien esto escribe y firma, también tomó un fin de semana de los últimos pasados este moderno tren y en un “periquete”, como aquel que dice, se plantó en la capital del reino, dispuesto a disfrutar de un fin de semana madrileño en plan turista. Que bien pudiera considerarse como una visita relámpago, sin embargo, por lo cortos que se quedan los días, para la gran cantidad de cosas que es menester conocer y también descubrir, en este Madrid que te enamora.

Bueno, el caso es que allá que nos fuimos en nuestro tren AVE hasta la capital del reino; en un tiempo de viaje realmente corto, rondando los 300 km/h. de velocidad en muchos tramos del recorrido, lo que hizo del viaje casi un corto paseo visto y no visto.

Tiempo de menos que sumaría horas al conjunto de los días del fin de semana, propiciando el que se pudieran ver muchas más cosas o estar en contacto con la realidad madrileña durante mucho más tiempo.

Una realidad que engancha al visitante nada más poner pie en tierra, llevándole en volandas a querer estar en mil y un lugares diferentes de la Villa y Corte y a digerir con presteza lo que se le va poniendo por delante; porque tras aquella opción llega otra con más posibilidades todavía.

Y como el tumulto de gente es tanto en número, en todos y cada uno de los lugares a visitar, a veces sientes como si la marabunta te llevase por la calle y te arrastrase hasta esos sitios, porque todos los lugares están igualmente repletos de visitantes.
 
Y si hay un eslogan publicitario de esa ciudad, que revela aquello de que “de Madrid al cielo…”, cuando uno abandona aquélla porque el AVE está a punto de emprender el viaje de regreso, siente que algo de ese Madrid se lleva consigo, con la firme promesa de volver a él a la mayor brevedad.

(Publicado en el Periódico "Diario Palentino" el 04/11/2015)

miércoles, 28 de octubre de 2015

REPASANDO EL CALENDARIO




No sé por qué, pero de un tiempo a esta parte noto como si observara el calendario de los días, el que descansa sobre mi mesa de trabajo, con una mayor asiduidad y una mayor insistencia.  Como si últimamente las fechas, los números que señalan los diferentes días del mes, me interesasen más y fueran más contundentes para mí.

Será tal vez que cada año pesan más los días que se van viviendo.  O será acaso que algunos de ellos me recuerdan todavía una onomástica o un cumpleaños del círculo de familiares, amigos o compañeros, y cada día busco de cuál de ellos se trata.

Y, si fuera que ya cada vez encuentras más próxima la fecha de tu jubilación en el trabajo?, me susurra en voz muy baja mi subconsciente, intentando aportar su parte alícuota…; aunque, en realidad, para ello falten todavía algunos años.

Lo cierto y real es que, en ocasiones, entre sus páginas, sus meses y sus días, y también sus fotos y sus citas o pensamientos, encuentro el último detalle que me faltaba para encarar el artículo semanal de algún miércoles que otro.

Por otro lado, he de confesar que admiro a esas personas de memoria tan prodigiosa, que sólo con asomarse un minuto al calendario, son capaces de recordar el cumpleaños de todo el clan familiar, tanto del más cercano como del más lejano; el aniversario de boda de todos los primos de la saga familiar; la onomástica de hasta el más banal acontecimiento familiar, e incluso de los vecinos más allegados…

Que digo yo que, estas personas, se levantarán cada día de buena mañana, echarán un vistazo al calendario que tienen sobre la mesa del salón o pegado en la pared de la cocina, y tan sólo con ver el día del mes de que se trata, su cerebro comenzará a ordenar mecánicamente nombres de personas y acontecimientos de la más variada disparidad: cumpleaños, bodas, comuniones, bautizos, defunciones…etc., etc.; cuando la mayoría de los mortales nos las vemos y nos las deseamos para felicitar en su cumpleaños a quienes tenemos más cerca de nosotros cada día –eso sí, tras consultar el aviso del móvil-, y pare Vd. de contar.

Todo un prodigio de mentes, desde luego, estas que así recuerdan, en sus correspondientes días, cada uno de los acontecimientos antes enumerados, y también otros más.

 
(Publicado en el Periódico "Diario Palentino" el 28/10/2015)

miércoles, 21 de octubre de 2015

OCTUBRE SE DEJA VER



Ahora que amanece un nuevo día, posiblemente a más de uno lo encontrará esta nueva luz con la mente en blanco, como a mí en este despertar, a pesar de la hora larga de insomnio, que me podía haber proporcionado algún pensamiento susceptible de llevar al papel.  Pero se conoce que en esta ocasión las “musas” no quisieron estar de mi lado.

De pronto, una mirada a través de la ventana, me hace situarme en la realidad; al ver cómo la calle poco a poco va poblándose de gente que va acudiendo presta a sus diferentes ocupaciones; muchos de ellos con el paso acelerado tratando de recuperar, quizás, esos pocos minutos que el despertador se demoró en sonar, porque ellos así le programaron tratando de ganar ese tiempo de sueño, apenas perceptible, sin embargo, en el conjunto de las horas del nuevo día que tenemos por delante.

Pero en estas primeras horas del día siempre cuesta un poco, o un mucho, madrugar así de pronto, tomar el aliento necesario para poder encarar la nueva jornada con la fuerza suficiente y poder estar a la altura de las circunstancias.  Y más, cuando en el exterior comienzan los primeros fríos de la temporada.

Está avanzado octubre, y ya en la calle se nota de primeras el relente de estas tempranas horas, todavía entre sombras; el frescor de la mañana; las calles mojadas por la lluvia que ha cesado momentos antes, y un montón de hojas caídas al suelo tras el vendaval de la noche.

Es la imagen del otoño en nuestra ciudad, de un día de labor que poco a poco va desperezándose y despuntando en el horizonte.  Y que irá mostrándonos en nuestros parques el color y el contexto otoñal; aunque a estas primeras horas estén todavía en semi penumbra y un tanto tristes, vacíos especialmente de chiquillos que jueguen en sus entornos.  Aunque ya comiencen a ambientar la mañana los pajarillos más madrugadores que pasaron la noche en sus inmediaciones, al cobijo de algunos de los árboles que a esta temprana hora de la mañana, especialmente, parecen haber perdido un mayor número de hojas como consecuencia del acusado aguacero de la noche.
 
Mientras atravieso uno de estos parques camino de mi inmediato destino mañanero, las primeras luces del día parecen querer asomarse a lo lejos, dejando entrever un cielo gris y plomizo que es todo un anuncio de unas próximas horas con la lluvia como compañera de viaje.

(Publicado en el Periódico "Diario Palentino" el 21/10/2015)

jueves, 15 de octubre de 2015

ANIMADO FIN DE SEMANA


Animado e intenso en su desarrollo resultó el primer fin de semana de este mes de octubre en Palencia, con el otoño ya imperando y apuntando maneras, aunque con excelente temperatura todavía, no obstante hacer acto de presencia la lluvia en algunos momentos en su parte final, si bien este último elemento, junto con la presencia de algunas hojas caídas ya al suelo por efectos del viento, pudo contribuir y de hecho lo hizo, a proporcionar al domingo un ambiente y un colorido claramente otoñal.

Y es que, en el conjunto de esos días, coincidirían en la ciudad eventos y actividades varias, que incitarían a los palentinos a salir a la calle para estar presentes en ellas. Y a fe que lo hicieron en gran número.

De una parte, tenía lugar una nueva edición de la muestra gastronómica “Naturpal”, con esa ya tradicional carpa instalada en nuestra Plaza Mayor, que acoge varios stands o expositores con productores palentinos relacionados con la alimentación que, como cada año, es visitada por cientos de ciudadanos; aprovechando la ocasión para el consabido paseo y, a la par, llegarse hasta la feria para conocer nuestros productos y, si acaso, degustar algunos de ellos en el propio lugar.

 Y de otra, si esta muestra estuvo animada, la conocida como la “noche de las compras” o la “showpping night” palentina, en la tarde noche del viernes 2, alcanzaría cotas muy altas de participación y de gente en las calles.

Era una verdadera fiesta, con música en directo, espectáculos de teatro, de magia, desfiles de moda… Proporcionando animación, bullicio; colorido y alegría en suma; tratando de buscar el que la gente saliese y comprase en los comercios de Palencia, los cuales habían preparado para la ocasión ofertas y descuentos muy apetecibles.
 
Mas los eventos de aquel fin de semana no acabarían ahí, porque todavía, para quienes la fiesta de la noche anterior no la hubiesen prolongado demasiado en la madrugada y se encontrasen con fuerzas suficientes, el sábado, con el frescor de la mañana y en sus primeras horas, pudieron unirse a la marcha solidaria que la Fundación San Cebrián y su red de centros, había programado un año más. Y a la que cientos de andarines solidarios acudirían prestos para recorrer una distancia de 17 kilómetros en torno al Canal de Castilla, entre Palencia y Villamuriel de Cerrato, ida y vuelta. 
 
Apretado de convocatorias resultó, pues, el primer fin de semana de octubre.
 
(Publicado en el Periódico "Diario Palentino" el 14/10/2015)
 

miércoles, 7 de octubre de 2015

“TORMENTA DE IDEAS”

                                                                     "Tormenta de ideas"

Pues sí, ya tenemos los palentinos el AVE a la puerta de casa; ¡albricias! y ¡satisfacciones! nos sean dadas por doquier, por haber conseguido traer hasta aquí una muy esperada y soñada gran infraestructura de comunicación que, a partir de ahora nos va a pillar muy a mano.

En efecto, porque la fecha del pasado 29 de septiembre –coincidente en el tiempo con el llamado “veranillo de San Miguel” que dicen nuestros mayores-, pasará sin duda a los anales de la historia de Palencia, como el día en el que el primer tren de Alta Velocidad (AVE), llegó hasta nuestros límites territoriales para quedarse por aquí y acortarnos el tiempo de trayecto a ciudades como León, Valladolid y Madrid, acercándonos en suma a ellas.

Una extraordinaria noticia que, por circunstancias varias, entre ellas las relacionadas con los imponderables motivos económicos de estos últimos años, ha ido retrasando el día de su ejecución práctica hasta éste de finales de septiembre del presente año en el que se ha hecho realidad palpable.

Y tras su puesta en marcha, algo así como una especie de “tormenta de ideas” de variada temática en torno al mismo, ha comenzado a funcionar, en el sentido de manifestar un sinfín de beneficios y de oportunidades que esta llegada hasta nuestra capital y nuestra provincia nos podría reportar en un futuro inmediato.

Y así, se ha hablado de que, tras el nuevo trayecto de alta velocidad puesto en marcha, se facilitará mucho más nuestra promoción turística, al poder acercarse a nuestra capital los posibles visitantes en menos tiempo, haciendo más cómodo el desplazamiento hasta aquí.

De otro lado, se ha dicho también que su llegada a nuestra ciudad puede abrir nuevas oportunidades de negocio, al facilitar los viajes con la capital de España en un menor espacio de tiempo.

Y hablando de las ventajas del AVE se ha manifestado también que Palencia ha dado un salto cualitativo y cuantitativo en su relación con el resto del país y también con los de más allá de nuestras fronteras; y que haciendo un parangón con el fútbol, estaríamos ya a partir de ahora en la Primera División, en cuanto a las comunicaciones se refiere.
 
Y así de esta guisa, seguirán debatiéndose las ideas, en uno y otro círculo, sobre las ventajas que la llegada del AVE nos reportará a los palentinos. Que éstas sean cuantas más mejor, es el deseo de todos.
 
(Publicado en el Periódico "Diario Palentino" el 7/10/2015)
 
 
 

miércoles, 30 de septiembre de 2015

LA "SEVILLANA" DEL “ADIÓS”


                                                           Porto (Portugal)



Sí, ya sé que estamos en Palencia… Pero también aquí conocemos y, cualquiera de nosotros, hemos entonado, tarareado, coreado y hasta cantado con todo el sentimiento del mundo, un sinfín de veces a buen seguro, una "sevillana" muy, pero que muy popular y famosa de nuestro acervo musical, e incluso allende nuestras fronteras y que, justo por ello, ha dado la vuelta al mundo.

Sevillana que profundiza y ahonda en el sentimiento de las personas, tanto del amigo o amigos a los que se despide con algún motivo, como de los que les despiden; y que es la conocida como “El adiós”, señalada también por otros como “Algo se muere en el alma”.

Bien, pues esta semana última pasada tuve la oportunidad de comprobarlo en primera persona una vez más, con motivo de una excursión organizada al vecino Portugal.

Allí, por tierras lusitanas, tuvimos ocasión de compartir unos días extraordinarios de camaradería y amistad, en torno a una visita turística a varios de los enclaves más emblemáticos del país vecino, un grupo de personas de distintas provincias, incluida la nuestra, e incluso de comunidades autónomas próximas a la que nos acoge.

Y tras los gratos días vividos en el vecino país, contemplando sus bellezas tanto naturales como monumentales en cuanto a paisaje y construcciones, bien civiles o bien religiosas, dignas de admiración por su importantísima riqueza artística, conociendo a la par algo de su historia y razones y motivos para su edificación; e inmortalizar luego el momento y el lugar con las correspondientes instantáneas fotográficas, llegó el momento siempre amargo del final de la excursión y del viaje de vuelta hacia los lugares de procedencia.
 
Y fue que, al final de esos apretados días de convivencia entre todos nosotros y de compartir paisajes, viajes de ida y vuelta en autobús, conversaciones, emociones, sensaciones, risas, canciones y demás actitudes tanto propias como del grupo, resultó muy emocionante la despedida a los compañeros de viaje en cada parada que realizaba el autobús, entonando todos a una sola voz en coro y emocionados, esa emotiva "sevillana" de “El adiós”; que cuando uno es partícipe de ella siente cómo la piel se le eriza y la voz le tiembla por momentos; quedando en el recuerdo una huella que, ojalá, nunca el tiempo sea capaz de borrar.
 
(Publicado en el Periódico "Diario Palentino" el 30/09/2015)