miércoles, 17 de julio de 2019

Verano Cultural


llegados estos días de julio y agosto, no existe una sola localidad que no tenga su "Verano Cultural"...  





Que el verano es un tiempo propicio para que, por “h” o por “b”, ocurra casi todo lo posible e incluso lo imposible a nuestro alrededor, nadie lo pone en duda. Y ello, entre otras cosas, porque es cuando la temperatura nos incita a salir a la calle con mayor frecuencia, a confraternizar con más intensidad en eventos mil con amigos y vecinos.  Es también cuando la gente se puede encontrar, a poco que lo intente, en ambientes más relajados y distendidos; no habrá mayormente prisa en esos días para retirarse a descansar porque no se dependerá del despertador para madrugar al día siguiente… 
 

Y escudriñando entre ese “casi todo” que decíamos, hay una actividad que destaca por encima de cualquier otra, tanto en la capital como en la provincia, como un hecho palpable a todas luces en estos meses de verano.
 
 

Y es que, llegados estos días de julio y agosto, y si realizásemos una ruta por la provincia –capital incluida-, nos encontraríamos con que no existe una sola localidad que así se precie –con un cierto número de habitantes en su haber-, que no tenga en su programación de actividades una serie de ellas cobijadas bajo el paraguas general de “Verano Cultural” en sentido amplio.
 

Que luego ya vendrán las particularidades de cada comarca o localidad, con actividades que tendrán que ver con aspectos que encajen en talleres, presentaciones de libros, recreaciones históricas, tradiciones recuperadas…, reunidas bajo denominaciones tales como “Talleres familiares”, “Cultura Veraniega”, “Noches de Verano”, “Festivales de Música”, “Huerta de las Delicias”, “Rutas por la ciudad”…
 

Y es que pareciera que, la que de un tiempo para acá, hemos dado en llamar “España vaciada”, dando cabida en ella a nuestro despoblado ámbito rural, de repente, llegado el verano comenzase a cobrar vida y se manifestase hasta incluso tumultuosa en algunos lugares.
 

Ojalá fuese tan fácil la mecánica para asentar población en nuestros núcleos rurales.  Pero no, es todo mucho más complejo.  Aunque qué duda cabe que esta serie de actos tan queridos y tan familiares a la par que instructivos del “Verano Cultural” de nuestros pueblos, sirven para cohesionar a las personas que a ellos acuden y a fomentar un cierto espíritu de pertenencia a una comunidad cercana.
 
 
 
(Publicado en el Periódico "Diario Palentino" el 17/07/2019)
  
 

 

miércoles, 10 de julio de 2019

Miércoles musicales


esas delicias musicales se van a convertir en una serie de actuaciones musicales en toda regla...



 
 
Nuestra popular y querida “Huerta de Guadián” palentina de aquellos años resplandecientes de nuestra juventud y adolescencia, de tantas y tantas andanzas por entre sus jardines, de tantos y tantos recuerdos del ayer, se va a volver a llenar de delicias este verano –este mes de julio en concreto-, y de delicias musicales en particular.
 

Y es que, a pesar del tiempo transcurrido desde aquellas verbenas inconmensurables de afamados grupos musicales palentinos en aquellos años de feliz recuerdo, el parque sigue conservando su estela romántica, su empaque personal y hasta puede que en muchos aspectos su esencia palentina, guardada todavía en cada uno de sus espacios, a pesar de las reformas y cambios estructurales habidos en el tiempo en el mismo.
 

A lo que, sin duda, se une una especie de magia o embrujo, que le ha venido haciendo único e irrepetible en la ciudad.  Mostrándose recogido y acogedor, bien perimetrado todo él, idóneo para el paseo relajado y sin prisas, poblado en sus paseos de árboles antañones que durante la temida canícula del verano palentino, le proporcionan sombra y frescor en abundancia.  ¡Ah, si algunos de estos árboles hablasen!, la de historias de todo tipo que nos revelarían…
 

Bueno, pues en el momento presente y ciñéndonos al verano actual, esas delicias musicales se van a convertir en una serie de actuaciones musicales en toda regla -los miércoles de julio en concreto-, arropadas bajo el título general de “La huerta de las delicias”; abarcando una selección de estilos musicales que van desde el jazz al funk, pasando por el soul o el latino.
 

De tal suerte que, dado el marco tan especial en el que se ejecutarán estos conciertos y la calidad de los grupos musicales actuantes –reconocidos internacionalmente-, el éxito de los mismos y el de participación de incondicionales de estas músicas está asegurado de antemano.  Liberándose a la vez, los asistentes a estos conciertos, del calor sofocante de la tarde en otros espacios de la ciudad, cambiándolo por el frescor del lugar y por el engrandecimiento del espíritu escuchando las diferentes músicas que se irán sucediendo miércoles a miércoles de este mes de julio.
 
 
 
(Publicado en el Periódico "Diario Palentino" el 10/07/2019)
 

 

 

miércoles, 3 de julio de 2019

Verano y vacaciones


Y ha aparecido el turismo rural o de interior, el turismo de montaña, el de aventura...






Dejando atrás el primer semestre del año, acabamos de iniciar el segundo con el mes de julio en primer plano; mes que, junto a agosto, suenan a verano por encima de todo; para unos asimilándolos indefectiblemente a las faenas finales –duras en exceso- de la recolección agrícola; en tanto que para otros un tiempo de parón en sus ocupaciones habituales.  Y donde, modernamente, el que más y el que menos, hace un alto en sus responsabilidades diarias y se toma su pequeño o gran período de vacaciones.


Que si bien hubo un tiempo en el que decir vacaciones era sinónimo de playa y mar –y referencias tenemos muchas en nuestro litoral marítimo-; luego andando el tiempo, los destinos se fueron diversificando y ya no contaba sólo la reseña del lugar de playa –cuanto más renombrado mejor- cuando al regreso relatabas en tu círculo más cercano el destino elegido aquel año; adornando tu discurso con unas cuantas fotografías, y mostrando el moreno lustroso de tu cuerpo para cerrar la puesta en escena.
 

Y en este sentido, aún perduran en nuestra memoria esas imágenes de las principales carreteras que conducían hasta las poblaciones de la costa, atestadas de vehículos cargados de personas, maletas y útiles veraniegos varios, que incluso muchos de estos últimos debían transportarse en los famosos soportes o bacas de nuestros vehículos del ayer.
 

Pero hubo de pasar el tiempo para que, al día de hoy, las preferencias de las vacaciones hayan variado ostensiblemente; y ya no sólo no es de obligada presencia el agua del mar, la playa y la arena; sino que las apetencias de quienes realizan esta pausa en sus quehaceres habituales, se han diversificado, y de qué manera. 
 

Y ha aparecido el turismo rural o de interior, el turismo de montaña, el de aventura, las salidas a otros países, la estancia en la vieja casa del pueblo remozada y dotada de todas las comodidades.
 

O incluso las vacaciones repartidas entre uno y otro lugar; por ejemplo, entre playa y montaña. O entre viaje de aventuras en algún país exótico de allende los mares y días de relax en la casa del pueblo.  Un signo más de la libertad a la que estamos llamados.
 
 
 
(Publicado en el Periódico "Diario Palentino" el 3/07/2019)
 

 

 

 

 

miércoles, 26 de junio de 2019

Los huertos urbanos


Y a medida que pasen los días del estío, la actividad en estos huertos irá a más, hasta hacerse casi frenética por momentos...,





Cae un día más la tarde de verano sobre la ciudad, y a medida que van pasando las horas, van poblándose de huertanos –en unos primando la inquietud y el goce en la actividad, en otros por simple distracción añadida-, ocupando una tarde más las diferentes parcelas que el Ayuntamiento de la capital asignó por sorteo a algunos de los muchos palentinos que vienen mostrando interés por disponer de uno de estos huertos –en el término de “Villa Luz”- tratando de ponerlos en producción con las faenas o quehaceres alusivos al caso.

Una producción de lo más variada en un amplio espectro de productos de la huerta, de la huerta palentina de siempre.  Y es que Palencia siempre fue hortelana, destacando por sus feraces huertas a la vera del Carrión, logrando unos productos de un exquisito sabor.

Y que ahora, quién sabe si como reminiscencia de aquella tradición huertana, –cuando se han perdido muchas de estas tierras de labor porque la ciudad las degolló con su expansión urbanística-, está surgiendo esta otra inquietud recuperadora de una tradición que fue y ocupó a bastantes palentinos.

Hoy en día, existe gran afición en este terreno entre este grupo de hortelanos nuevos –muchos de ellos jóvenes-; muchas ganas de trabajar con increíble fe en que el producto nazca y llegue a buen fin en el pequeño espacio del que se dispone; mucha ayuda y consejos varios por parte de los más avezados en la materia en el día a día del trabajo en el huerto; mucha colaboración entre todos los allí presentes -hortelanos por afición la mayoría-, por querer sacar todo aquello adelante en las mejores condiciones posibles.

Y a medida que pasen los días del estío, la actividad en estos huertos irá a más, hasta hacerse casi frenética por momentos, tratando de atender las necesidades perentorias de lo en ellos plantado, que estará ya a punto de recogerse; culminando de esta forma el ciclo vegetativo de la mejor de las maneras posibles: con los productos recogidos –ecológicos cien por cien- degustándolos en familia, apreciando su exquisito sabor y recordando mil y una anécdotas y vicisitudes varias habidas en el lugar hasta este momento de su consumo.  
 
 
(Publicado en el Periódico "Diario Palentino" el 26/06/2019)

 

 

 

 

miércoles, 19 de junio de 2019

Recorriendo los caminos



Dos rutas más en bicicleta, al calor de la reserva de Bisontes de San Cebrián de Mudá…




A veces, instalados en medio de la rutina del tiempo y de los acontecimientos y realidades que nos rodean; y acostumbrados como estamos a visionar lo mismo desde tiempo inmemorial, pareciera que no somos capaces de ver las diferencias por nosotros mismos, a pesar de tenerlas tan cercanas.  Y es preciso que vengan de fuera a recordarnos todo lo bueno que tenemos en nuestra tierra –en nuestra provincia en concreto-, y las posibilidades de explotación de todo ello a poco que pongamos por medio una idea que ayude a poner en valor tal o cual atractivo y difundirlo más allá de nuestros límites territoriales.
 

Viene esto a cuento porque la situación se ha vuelto a repetir; creándose una nueva iniciativa turística en nuestra provincia, tras la emisión el año pasado del capítulo dedicado a Palencia dentro del gran programa televisivo “Volando voy” de Jesús Calleja, poniendo en valor una amplia Comarca de nuestro Norte provincial, proyectándolo al país entero; y que tan buen sabor de boca dejó entre los palentinos y espectadores del resto de España que lo vieron.
 

Porque, si de inmediato surgió una iniciativa –emulando la pergeñada por el periodista televisivo-, consistente en una ruta turística en bicicleta siguiendo los templos y ermitas de nuestro románico norte, que hasta las autoridades e instituciones provinciales que tenían algo que ver con el turismo apoyaron íntegramente, y que fue todo un éxito de convocatoria en su primera edición; ha surgido ahora –teniendo como referente este mismo capítulo televisivo y con estreno este próximo verano- la idea de dos rutas más en bicicleta, al calor de la reserva de Bisontes existente en el municipio palentino de San Cebrián de Mudá, una más extendida en cuanto a kilómetros y la otra más corta.


Y todo ello, ahora que está a punto de comenzar el verano, cuando las temperaturas acompañan en el exterior para emprender grandes o pequeñas aventuras al aire libre, y uno siente que casi puede volar en completa libertad en medio de un paisaje verdaderamente excepcional de montañas y valles en continua sucesión, y con joyas de arte en el camino, como son estas iglesias y ermitas románicas en todo su esplendor.
 
 
(Publicado en el Periódico "Diario Palentino" el 19/06/2019)

jueves, 13 de junio de 2019

Primeras labores agrícolas


Están comenzando a dejarse ver por nuestras carreteras provinciales las primeras cosechadoras...






Están comenzando a dejarse ver por nuestras carreteras provinciales las primeras cosechadoras que, como cada año en torno a estas fechas, se aprestan a desarrollar su trabajo en nuestros cada vez más mermados campos cerealistas.
 

Y a lo que parece, en esta ocasión no podríamos emplear la expresión –por no venir a cuento-, de “maravillosos campos cerealistas”, como sería nuestro deseo, porque no lo están así de floridos y hermosos como a todas luces puede comprobarse; ya que en esta ocasión las condiciones meteorológicas no se han aliado con nuestros agricultores y no han sido ni mucho menos las más propicias para la conveniente nascencia de las semillas y su llegada a término como en buena lid les correspondiera.
 

Suben estas máquinas hasta estas frías tierras nuestras de Castilla y León desde otras más cálidas al Sur, donde las cosechas se presentan más tempranas en el calendario y desarrollaron ya su trabajo en jornadas anteriores.
 

Tiempo atrás, cuando se produjo el boom de este invento de la cosechadora, irrumpiendo este tipo de maquinaria agrícola en nuestros campos con toda la fuerza del mundo y para general contento de nuestros hombres del agro –aún guardo en mi retina la imagen grata a la par que sorprendente de la primera cosechadora que llegó a mi pueblo-, venían a cosechar nuestras tierras de cereal gentes provenientes principalmente de Extremadura y Andalucía; aportándonos aparte de su maquinaria y su trabajo a bordo de ellas, su alegría y gracejo especial; sus chanzas, sus bromas y su forma particular de ver la vida.  Toda una novedad para los habitantes de estas tierras nuestras, frías y adustas por lo general.
 

Y llegaban a veces varios miembros de la unidad familiar que se hospedaban en la casa de algún vecino del pueblo; surgiendo grandes lazos de amistad. De tal suerte que no resultaba nada difícil que coincidiesen las mismas personas en años sucesivos, estableciéndose así una especie de familiaridad muy grata.
 

Hoy en día, sigue produciéndose este fenómeno por estos lares; aunque en menor número, por circunstancias varias.
 
 
(Publicado en el Periódico "Diario Palentino" el 12/06/2019)

  

 

 

miércoles, 5 de junio de 2019

Resaca poselectoral


 


vino el súper domingo electoral de mayo pasado y nos adelantó por la derecha...




Todavía al día de hoy, a pesar de que llevamos ya casi dos semanas desde su celebración el pasado 26 de mayo, puede decirse que nos encontramos aún bajo la resaca del día de elecciones último pasado; o mejor dicho, de los días posteriores.  Y ello porque el resultado que dejaron las urnas cara a formar los ayuntamientos, las diputaciones y los parlamentos autonómicos, fue tan dispar y variopinto en cuanto a formaciones políticas con al menos uno o dos representantes –y de ahí hacia arriba-, y sin claras mayorías por otra parte, que hará necesario el conseguir el apoyo de estos grupos políticos menores para alcanzar la gobernabilidad de estas instituciones.
 

Y de ese cruce y entrecruce de negociaciones y de pactos entre los partidos mayoritarios y estos otros de clara minoría –pero necesarios a todas luces para sacar adelante el gobierno local, provincial o autonómico-, que se han de llevar a cabo necesariamente durante los próximos días, viene el que estemos hablando de resaca.  Y “lo que te rondaré morena”, que dice la vieja copla española.
 

Total, que así estamos, hechos unos zorros, descompuestos y con unas ojeras kilométricas –por el mucho trasnochar y el mucho madrugar-, tras esta especie de guirigay –por llamarlo de alguna manera- que tenemos montado en el país últimamente, donde todos hablan, opinan, proponen y hasta exigen se cuente con ellos para sacar aquello adelante, léase la institución oficial de que se trate.
 

Porque si ya no era “moco de pavo” la formación del gobierno de la nación, tal y como lo dejó sentenciado el recuento de votos y el consiguiente reparto de escaños del parlamento nacional; viene el súper domingo electoral de mayo pasado, nos adelanta por la derecha –no en términos políticos, claro-, y nos deja casi en pañales a la hora de poder conformar y constituir como tales, para su gobierno y prestación de servicios a la ciudadanía, decenas de ayuntamientos, algunas diputaciones provinciales y varios gobiernos autonómicos.
 

Esto ya es el acabose, que dirán muchos...  Y es que la Ley de Murphy parece habernos salido al encuentro nuevamente. En la mente de quienes tienen algo que decir aquí, está el que no se cumpla.
 
 
(Publicado en el Periódico "Diario Palentino" el 05/06/2019)