miércoles, 15 de abril de 2026

El Cristo. El “pan y el quesillo”

 



Para los palentinos, decir “pan y quesillo” acercándonos a estos días de abril, es referirnos clara y significativamente a la entrañable y popular romería del mismo nombre en el no menos popular y entrañable barrio del Cristo de Palencia.


Y es que, en efecto, la tenemos los palentinos tan profundamente instalada en nuestro interior esta tan popular romería de nuestra capital que al llegar el 16 de abril, festividad de Santo Toribio, de inmediato situamos en el calendario el domingo más próximo, porque sabemos que en ese día vamos a estar de romería en la ciudad.


Y como es ya una larga tradición, media ciudad se desplaza hasta los entornos del Cerro del Otero en este barrio del Cristo, para asistir e incluso ser protagonistas en primera persona de los aconteceres de esta popular romería.


Que, según la tradición más ancestral, recrea el supuesto apedreamiento a este Santo en un tiempo pasado; leyenda bien conocida en la ciudad.


En concreto, el momento culmen de la misma, la tradicional pedrea de “pan y quesillo”, materializada en miles de bolsas con estos dos productos, que son arrojadas por los aires desde la ermita del Santo –a medio camino del Cerro-, para caer en manos de algunos de los cientos de palentinos allí congregados, ávidos por conseguir alguna de esas bolsas voladoras.  Algunas de ellas pasando sobre las cabezas de la masa de gente para aterrizar algunos metros más abajo.  En tanto que otras, tras incluso ejecutar arriesgados ejercicios de acrobacia, son atrapadas por manos hábiles sobre brazos que prolongan su acción para la ocasión.


Que para todo en esta romería se necesita maña, y hasta una cierta preparación física para poder ascender cerro arriba hasta casi los mismos pies de la escultura de nuestro Cristo protector de la ciudad; con el aliciente también de poder tener acceso a una espectacular visión de Palencia y sus alrededores desde una posición tan privilegiada.


Y allá abajo, la romería sigue entre tenderetes y puestos que ofrecen las típicas y consabidas avellanas y las no menos ricas almendras.  En tanto que los caracoles, cocinados y aderezados al punto, tienen también su hueco en la romería.

 

(Publicado en el Periódico "Diario Palentino" el 15/04/2026)

 

 

 

 

 


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