miércoles, 8 de febrero de 2017

DE INVIERNO…, INVIERNO

Foto (Internet)


... y el grajo en cuestión ha echado pie a tierra y lo han visto caminando a pie firme por los alrededores…
 
Estos días, caminas por la calle y lo que mayormente se puede escuchar en corros, corrillos y conversaciones a dos, a tres o a más, es una misma y casi única cantinela: ¡qué frío que está el día!, ¡qué frío que hace! o…, ¡qué invierno más frío, éste!.

Y así un día tras otro en una casi interminable retahíla de amaneceres congelados hasta unos cuantos grados bajo cero.  Que obligan al personal a abrigarse a condición al salir a la calle para acudir a sus quehaceres habituales, sino querían hacerse acreedores de un buen resfriado o una gripe echada a suertes.  Que aún así, habrá habido quienes no hayan podido librarse de ella.

Así que, con este panorama ambiental, los termómetros que se encuentran por la ciudad, con vistas al exterior, pareciera que nunca estuvieron tan contemplados como en estos últimos días pasados.  Con lo que la gente podía hacerse de inmediato una pronta visión de la situación real que le esperaba a continuación.

Y claro, llegados a este punto y planteado el horizonte inmediato así de descarnado y frío, más bien congelado, no habrán sido pocos los que se habrán acordado de un refrán muy de este tiempo que, con su rima y sorna habituales, le viene que ni pintiparado al caso.  Y es aquel que dice que, “cuando el grajo vuela bajo, hace un frío del carajo”.

Y dicen, comentan asombrados algunos de los más avispados de por aquí, que estos días pareciera que el grajo en cuestión ha echado pie a tierra y lo han visto caminando a pie firme por los alrededores…

Con lo que, de inmediato, se han aplicado el cuento y han entendido chuscamente los muchos grados bajo cero del ambiente atmosférico local.  Para echarse a temblar, vamos…

Y es que siempre por estas fechas venimos a concluir lo mismo –haga más o menos frío-, que “al invierno no se lo come el lobo”, y que aunque parezca que no está presente en los días que le debiera corresponder, en un momento u otro el susodicho “animal” dará la cara.

Y vaya si la ha dado este año por estos lares, que andamos congelados de la mañana a la noche.  Y claro, no te quejes, que puede ser peor; que te planta un temporal como el que ha descargado por la vertiente mediterránea y se queda tan a gusto; que para eso es invierno y en algo se tiene que notar. 
 
En fin, ¡de invierno…, invierno! que andamos, oiga.

(Publicado en el Periódico "Diario Palentino" el 08/02/2017)


No hay comentarios:

Publicar un comentario en la entrada