miércoles, 4 de marzo de 2026

Febrerillo, el loco

 


Vaya un mes de febrero que nos cayó en suerte –más bien en desgracia- este año; que si uno se lo imaginase malo de necesidad, por aquello de los dichos populares que le vienen calificando, entre otros muchos más, como “febrerillo el loco, con sus veintiocho”, o “febrero, febrerín, el más corto y el más ruin”; pues resultó que estas sentencias populares se quedaron en nada y muy cortas, inmensamente cortas para lo que en realidad nos trajo de “regalo” envenenado el susodicho mes de febrero.  Que más bien habría que tildarlo de “loco”, “embustero” y “traicionero”, cuando menos, por lo mucho malo que nos aportó a lo largo de sus días.


Comenzando por las borrascas meteorológicas y lluvias sin parar por aquí y por allá; y no unas lluvias de esas digamos habituales y un tanto persistentes, si se quiere, del invierno.  


Qué va, nada de eso, sino que nos llegaron unas lluvias enormemente fuertes, continuadas en el tiempo y salidas de madre por doquier, que más bien asemejaban lo que debió ser el diluvio universal; tras ese impredecible tren de borrascas.


Y con grandes catástrofes naturales a su paso: con ríos salidos de su cauce habitual e inundándolo todo a su paso, no importándole casas y pueblos enteros o tierras de cultivo, carreteras o puentes, vías férreas o caminos alternativos.   Y con los pantanos no pudiendo contener ya más agua, soltándola a toda prisa por sus aliviaderos para evitar males mayores ante un posible reventón de sus muros de contención.


Llevándoselo todo de calle a su paso el temporal; en interminables y agotadoras jornadas de trabajo a destajo de los equipos de protección y auxilio de la población. 


Y así un día tras otro, y sin que la lluvia cesase; con lo que las avenidas de agua se fueron multiplicando y extendiendo por los campos y las poblaciones más cercanas a los ríos.


Así que a la vista de los acontecimientos y tratando quizás de poner un punto de humor a la situación, hubo alguien que hasta se acordó por momentos del famoso Arca de Noé de la Biblia.  Que ya ha llovido desde entonces.

 

 (Publicado en el Periódico "Diario Palentino" el 04/03/2026)