miércoles, 25 de septiembre de 2024

En tono otoñal

 


Cuando cada año llegamos a estas fechas y echamos un vistazo a la hoja del calendario, descubrimos de pronto que, aunque no lo parezca, porque de manera general puede que sigamos disfrutando todavía del calor de los últimos días del verano, estamos ya en otoño; estación que, más pronto que tarde, se hará la dueña y señora de nuestro discurrir diario.  Y ya sin vuelta atrás.


Porque lo que se vivió y disfrutó en el verano en torno al sol, la playa, la montaña o el tiempo libre en general, termina justo estos últimos días.  O como dice esa expresión popular tan en boga, aunque salvando las distancias, claro: “lo que pasa en las Vegas, se queda en las Vegas”; así ocurre que lo que pasó en el verano se queda ya atrás, porque acabamos de alcanzar el tiempo de otoño.


Y volver a escribir la palabra otoño nos traslada a un mundo completamente diferente al dejado atrás, a un espacio ambiental y paisajístico que poco a poco va a ir tornándose de colores rojizos, amarillentos, ocres y anaranjados –principalmente- al ir perdiendo nuestros árboles como consecuencia de la menor luz y las temperaturas más bajas, esa clorofila que les da vida y hace que las hojas nos resulten tan verdes a la contemplación.


Así que nos volveremos a encontrar con que en un espacio corto de tiempo, todas estas hojas de nuestros árboles que van pasando por esa diferente gama de colores, terminarán por morir y caerán irremisiblemente al suelo dejando a aquéllos completamente desnudos y a merced de las siguientes inclemencias del tiempo, tan típicas de la estación otoñal, donde destacan la lluvia y el viento.


Aunque en tanto todo esto se produce de manera real y efectiva, dispondremos todavía de unos días maravillosos para poder salir al campo y día a día poder contemplar cómo, en efecto, este paisaje va a ir cambiando su tonalidad ante nuestros ojos, permitiéndonos el poder observar toda esta gama de colores que tan estupendamente bien son capaces de representar sobre el lienzo los pintores con su famosa paleta de colores propios del otoño.


Un cuadro en tono otoñal a pie de campo, con el que volveremos a encontrarnos en directo no tardando demasiado tiempo.

 

(Publicado en el Periódico "Diario Palentino" el 25/09/2024)

 

 


miércoles, 18 de septiembre de 2024

Aguilar y su embalse

 

Hace unos días, algunos medios de comunicación de nuestra provincia recogían una noticia cuando menos curiosa pero, a su vez, de un valor emotivo muy importante. Y es que se hablaba del encuentro de convivencia que había tenido lugar en la localidad de Aguilar de Campoo, en los entornos de su embalse, de los antiguos habitantes y algunos de sus descendientes de los pueblos de la Comarca sumergidos como consecuencia de la construcción del pantano de Aguilar.


Un pantano que, desde su entrada en servicio en el año 1964, se muestra como un inmenso mar en medio de los campos de Castilla, pues su capacidad alcanza los 247 millones de metros cúbicos.


Claro que para que la construcción del mismo fuese posible, hubo que pagar el precio de que varios pueblos limítrofes al mismo desapareciesen sumergidos bajo sus aguas.  Estas localidades fueron Villanueva del Río, Cenera de Zalima, Quintanilla de Berzosa y Frontada, cuyos moradores, de la noche a la mañana se vieron obligados a emigrar de sus casas a otros lugares, dejándolo todo atrás: sus viviendas, sus tierras, sus carreteras, sus puentes, sus iglesias, sus ermitas; y así un largo etcétera. 


La mayoría de estos habitantes se irían a vivir a la población que tenían como referencia, Aguilar de Campoo.  Un poco, quizás, por no alejarse demasiado de lo que eran sus raíces y donde habían desarrollado su vida.


Bueno, pues ha sido recientemente como decíamos, este agosto pasado, cuando muchos de estos vecinos y algunos de sus descendientes procedentes de estas localidades que se vieron anegadas por las aguas del pantano, se han reunido en los entornos del embalse para recordar aquel entonces y traer a la memoria todo lo que significó para ellos el tener que dejar sus casas y sus tierras.


Y reunidos todos y rememorando aquellos momentos, habrán surgido inevitablemente los recuerdos, las emociones y hasta su corazón se habrá enternecido fomentando los afectos y los sentimientos.


Cómo no iba a ser así si ahora, cuando el pantano se queda sin agua, todavía pueden verse construcciones como puentes, casas o la torre de alguna iglesia que las aguas cubrieron en su día.

 

 (Publicado en el Periódico "Diario Palentino" el 18/09/2024)


miércoles, 11 de septiembre de 2024

Cada semana, una tarea

 


Créanme si les digo que no es fácil enfrentarse cada semana ante la hoja de papel en blanco –esa sensación de vacío ante lo imprevisible y con la posibilidad de que no llegue la inspiración-, y rellenar el espacio habilitado en esta sección del periódico para contar algo al lector. 

 

Algo, que sea por una parte novedad, por otra que tenga relación con la actualidad –actualidad palentina más bien como es mi caso-, y que, sobre todo, lo escrito y las palabras elegidas para transmitirlo no lleguen a zaherir u ofender a nadie.  Y claro, por encima de todo, que prenda en el lector y lo acoja con cariño.


Luego, si todo lo señalado –lo cual sería un éxito en toda regla-, o la mayoría de ello –lo cual tampoco estaría nada mal- ocurre así de esta manera, quien esto escribe se sentirá feliz y dará por bien empleado el tiempo pasado frente a esa hoja de papel en blanco de los inicios.


Bien es cierto que, en ocasiones, la inmediatez de la noticia, la oportunidad de la misma o las circunstancias que la rodean son por sí solas merecedoras de llevar al papel el punto de vista o los comentarios que vengan al caso, de manera pronta y elaborando el artículo de opinión de una forma más rápida, contando además con que existe más material para poder consultar, lo que facilitará sin duda el desarrollo de la tarea.


Pero hay otras semanas, en cambio, en las que esa sensación de vacío ante la página en blanco que decíamos al principio, se muestra por algunos minutos; hasta que la inspiración, motivada por alguna frase o por alguna palabra que de pronto lees o escuchas, te hace salir adelante y continuar con la tarea propuesta.   Máxime, si a lo anterior se une el que las Musas han decidido aparecer, propiciando de esta guisa el impulso necesario y último para finalizar el artículo.


La tarea posterior de, una vez elaborado y ajustado al espacio disponible, remitirlo al periódico, sería la última acción a realizar.   Y eso sería ya coser y cantar como aquel que dice.


Y ver que los lectores lo leen y lo aprecian, la máxima posterior para quien lo escribe.

 

 (Publicado en el Periódico "Diario Palentino" el 11/09/2024)


 


miércoles, 4 de septiembre de 2024

Reanudando el paso

 


 

Tras el estallido, días pasados, del último petardo de la traca de fin de fiesta que ponía el punto y final a los sanantolines de este año, aunque aún nos queden los actos de la posfiesta, la ciudad va a ir recuperando paso a paso su ritmo de vida habitual; para irse encaminando hacia un final del verano que marcará otro hito en el devenir de las personas.


Porque un poco con la resaca y el recuerdo de los felices días de las vacaciones que todavía nos rondará el pensamiento, y otro poco sabiendo que es necesario ir adentrándonos en el engranaje de los nuevos días y su actividad ordinaria, de una forma gradual y tal vez también perezosamente iremos tomando conciencia de que llega un nuevo tiempo en el calendario al que debemos enfrentarnos sin dilación, porque la vida continúa.


Eso sí, cada uno en el desarrollo de su papel, tratando así de contribuir de la mejor manera posible a la buena marcha de la actividad diaria en cada uno de los frentes.


Claro que, a veces, en este mundo nuestro tan globalizado surgen acontecimientos que de manera imprevista descabalan algunos de los planes previamente definidos, haciendo que el día a día cruja por su base y nos obligue a cambiar el rumbo.


Que es lo que está ocurriendo en nuestro plano territorial más cercano en lo tocante al mundo de la política.  Porque lo que se dijo ayer y que todos estábamos más o menos de acuerdo, no vale ya para hoy; pero tampoco valdrá para mañana.  Con lo que lo de avanzar todos juntos en una dirección previamente pactada se convierte en una quimera imposible de sobrellevar.


Echen, si no, un vistazo a su alrededor y verán cómo tenemos el panorama nacional, que no damos un paso en conjunto ni a la de tres.  Y así no hay sociedad que lo aguante, cuando todo está manga por hombro y cada uno tira hacia un lado diferente.


Pocos acuerdos de consenso, muy poco pensar en la población en general y en el progreso del país y, si acaso, un tratar de imponerse al adversario a base de conseguir regalías y prebendas de las que no gozan el resto de conciudadanos de los demás territorios.


No parece ser esta una fórmula adecuada de progreso en común.

     

(Publicado en el Periódico "Diario Palentino" el 04/09/2024)