miércoles, 16 de noviembre de 2022

Mucho por acordar

 


Ahora que estamos atravesando el ecuador del penúltimo mes del año –¡diantres cómo pasa el tiempo!, si parece que fue ayer cuando nos felicitábamos el año nuevo-, y que vamos cuesta abajo y sin frenos en busca del final de estos últimos 365 días, vemos que no hemos sido capaces –dentro de un contexto internacional- ni de parar la guerra de Ucrania, ni de lograr grandes alianzas mundiales en torno a situaciones tan graves como, por ejemplo, el cambio climático o las armas nucleares; sólo esbozar acuerdos más o menos perentorios y de corta vigencia, que saltan por los aires en menos que canta un gallo.


Tampoco en el entorno nacional nos ha ido mucho mejor, porque no hemos conseguido a lo largo del año acuerdo alguno en el ámbito político, con repercusión positiva en el bienestar de la ciudadanía y su devenir cara a los años siguientes; sólo parches de cierta efectividad pero cortos en el tiempo.


En efecto, tras largos días de conversaciones entre unos y otros –y me estoy refiriendo aquí a la esfera nacional-, y de comunicados y contracomunicados en uno y otro sentido, las conversaciones hicieron agua y vuelta al punto de partida.  Y, al parecer, con pocas posibilidades de volver a sentarse juntos.


Y es que podría decirse que ya llueve sobre mojado, nunca mejor dicho, ahora que el cielo parece se ha abierto y nos está regalando esa lluvia tan necesaria que moja nuestras calles y va acumulándose en nuestros pantanos para la pertinente reserva.  Y decimos que llueve sobre mojado porque son temas que se vienen arrastrando año tras año y que no encuentran solución; tampoco en este año de gracia de 2022 que en su comienzo hacíamos votos encarecidos para que estos temas fuesen resueltos con absoluta prioridad.


Y, claro, tampoco nos está yendo nada bien que digamos, antes al contrario, en el aspecto de la economía, donde cada día no se habla de otra cosa que no sea la necesidad de bajar los impuestos por parte de unos, de mantenerlos tal como están con pequeños retoques por parte de otros, o de subirlos, incluso, para ciertos contribuyentes de rentas más altas.


En fin, un verdadero caos multidisciplinar, cabría decirse.    


(Publicado en el Periódico "Diario Palentino" el 16/11/2022)


 

 

 


miércoles, 9 de noviembre de 2022

El “Alonso Berruguete”

 


Este año 2022, cumple 50 de existencia nuestro emblemático Instituto “Alonso Berruguete” de la capital, el “Insti nuevo”, como se le conocería tras su apertura, con el fin de diferenciarlo del otro ya existente, el “Jorge Manrique” que, por lo mismo, entre los estudiantes primero y luego por parte de todos los palentinos, se le pasó a conocer como el “Insti viejo”.  Cosas de la comunicación y de saber interpretar con dos cortas palabras a cuál de ellos nos estábamos refiriendo en una conversación.


Como cuando –y aquí hago una referencia personal- viviendo en el pueblo coincidió en el grupo de chavales que éramos dos con el nombre de Javier; y para diferenciarnos en las conversaciones a pie de calle y entre nosotros, al otro Javier, que era algún año mayor que yo, se le conocía como “Javi el mayor”, y al que suscribe, como “Javi el pequeño”.  Una manera práctica de diferenciarnos, que con la edad adulta desaparecería tal bautismo diferenciador.


Bien, pero a lo que íbamos, que era este medio siglo de vida que acoge en su ser y en su historia el “Alonso Berruguete”, el Instituto que se erige junto a nuestro emblemático puente de hierro y que lleva ya cincuenta años impartiendo la enseñanza a diferentes generaciones de palentinos. 


Para nosotros, los que estudiábamos en aquel entonces en el “Insti viejo”, toda una institución ya en la capital, la apertura de este nuevo centro significó un pasar a estar más desahogados en las aulas, en los pasillos y también en el recreo, pues fueron muchos los compañeros que se pasaron al nuevo centro para continuar estudiando allí el bachillerato, por aquello de la novedad.  Y cuando nos encontrábamos por el salón durante el recreo, tras saludarnos era inevitable el preguntarles qué tal les iba en el flamante Instituto, respondiéndonos casi a coro que muy bien, que allí era todo nuevo y les había hecho ilusión estrenarlo.


Claro que en más de una ocasión surgirían también, entre ellos y nosotros, más de una y más de dos conversaciones sobre la bondad o no de la enseñanza y de los diferentes profesores en uno y otro centro, sin que al final sacásemos ninguna conclusión definitiva. 

 

 (Publicado en el Periódico "Diario Palentino" el 09/11/2022)



miércoles, 2 de noviembre de 2022

Tiempo de noviembre

 



Ahora y de un tiempo para acá, cuando enfilamos ya el penúltimo mes del año, el mes de noviembre que, nada más nombrarlo, a una amplia generalidad de personas nos suena a flores, a Santos y a Difuntos por las festividades que acogen su primer y segundo día del mes, estamos asistiendo igualmente a un despliegue sumarísimo de elementos que las empresas productoras y suministradoras de los productos típicos de Navidad –léase tanto en el aspecto propio de la alimentación como en el de los juguetes para los más pequeños-, se están encargando de distribuir amplia y generosamente a todo lo largo y ancho de la geografía nacional, cuando en realidad la Navidad en sí está todavía un tanto lejana.


Es algo que se ha convertido ya en una especie de tradición adelantada y que no parece pueda dar un paso hacia atrás y plegarse a fechas más cercanas a la propia celebración navideña; antes al contrario, pareciera que de un tiempo a esta parte se hubiera producido una especie de competencia entre las distintas firmas comerciales por ver quién, entrado el otoño, adelanta más la puesta en los diferentes puntos de venta de los productos típicos y tradicionales de las fiestas navideñas; esto es, una especie de lucha virtual por ver quién consigue llevarse el gato al agua.


Y lo mismo viene a ocurrir con el aspecto externo de la ornamentación de las ciudades, en especial con sus luces de Navidad, donde parece haberse desatado una especie de pugna entre regidores municipales por ver quién alcanza mayor impacto y realce en sus luces y, de paso, las enciende más pronto cada año, alegando aspectos comerciales sobre todo.  Y como ejemplo, la ciudad de Vigo, cuyo alcalde parece haber hecho suya una máxima en este sentido y no duda en competir en vistosidad cada año con las grandes ciudades, no sólo de nuestro país, sino del planeta; haciendo de su inauguración un gran espectáculo mediático.  

 

Y aquí estamos todos nosotros, de la otra parte de la realidad, que vamos acogiendo –quizás al principio un poco a regañadientes-, lo que cada año se nos indica en este sentido y luego se hace ya tradición que, al año siguiente, comenzará aún antes.


 

(Publicado en el Periódico "Diario Palentino" el 02/11/2022)

 

 

 

 

 

 

 

 

 


miércoles, 26 de octubre de 2022

Malas noticias este otoño

 


Mientras vemos cada mañana cuando nos asomamos a la ventana cómo avanza el otoño día a día a nuestro alrededor, y hasta planificamos para las horas siguientes un paseo por el parque del barrio para empaparnos aún más del mismo aprovechando a la par los últimos rayos de sol, las noticias con las que nos desayunamos cada día no nos dan tregua a reponernos, pues si un día resultan ser malas de necesidad, al otro surgen otras que superan en negatividad a las anteriores.


Y así cada nuevo día que se nos presenta por delante, y tan sólo con abrir el periódico, encender el móvil o enchufar la radio o la televisión.  Que si nos detenemos un rato más y profundizamos en los primeros titulares de las noticias, la situación es ya para echarse a temblar.


Porque cuando no son los tristes episodios de la guerra de Ucrania, con los indiscriminados ataques a la población civil de varias regiones del país, son las nefastas consecuencias económicas de la gran crisis que esta guerra está reportando al mundo; o es el desorbitado encarecimiento de los productos ordinarios de la cesta de la compra diaria; o lo es la subida hasta límites insospechados de la luz, el gas y los combustibles; o es, incluso, la crisis política cuasi general que parece invadirnos y que hace que no exista unanimidad en las formaciones políticas a la hora de arrimar el hombro para solventar esta situación que atravesamos. 


De ahí que los gobiernos de los diferentes países estén echando cuentas casi permanentemente y tratando de atacar la crisis con medidas que intentan lleguen a todos los sectores de la población y circunstancias diferentes de la producción.


Y es que saben, y sabemos todos nosotros también, que se aproxima un invierno que resultará duro en lo climatológico dentro de los hogares, porque con el encarecimiento del gas a consecuencia de la guerra habrá muchos hogares que no puedan asumir la factura de la calefacción o tengan que reducirla al máximo.


Así que la preocupación y el descontento de las gentes serán evidentes.  Pero, además, propiciará que el número de personas que necesiten ayuda económica para subsistir vaya en aumento progresivo.

 

 (Publicado en el Periódico "Diario Palentino" el 26/10/2022)

 

 


miércoles, 19 de octubre de 2022

Alubias de Saldaña

 


A la conocida como la “capital” de la Vega palentina, que no es otra que la villa de Saldaña, además de por una serie de motivos que muestra bien a las claras, se la reconoce también por acoger en las tierras de labor de sus entornos y alrededores más próximos la producción de una leguminosa de gran calidad y con denominación de origen propia, la famosa “alubia de Saldaña”.


Si ya desde siempre esta legumbre ha gozado de gran prestigio en la Comarca, como se ponía de manifiesto con la gran acogida que venía teniendo este producto en el mercado semanal que, desde tiempo inmemorial, se viene instalando en la villa cada martes del año bajo los emblemáticos soportales de su afamada Plaza Vieja, ha sido de unos años para acá cuando, tras una más amplia difusión del producto, ha alcanzado un mayor realce a nivel provincial, nacional e incluso internacional.


Y a mucho de ello habrá contribuido a buen seguro la celebración de un gran evento, la Feria de la Alubia que, coincidiendo en sus fechas con la que fuera antigua feria de Santa Úrsula, se viene llevando a cabo desde hace unos cuantos años en la localidad, con el fin de promocionar mucho más este producto estrella de nuestra gastronomía palentina: “la perla de la Vega”, que no es otra que su afamada alubia.


Así las cosas, este octubre, como no podía ser por menos y siguiendo esta tradición de tanta repercusión, Saldaña se dispone a acoger una nueva edición de esta feria de la alubia, en concreto este próximo fin de semana: días 22 y 23.


Una nueva ocasión para dar a conocer este producto alimenticio tan necesario y tan rico en proteínas de nuestra dieta alimentaria.  Y que todos los visitantes de la misma, como mejor demostración de tales excelencias, tendrán la oportunidad de degustar en la propia feria llegada la hora del almuerzo.


Así que qué mejor que este próximo fin de semana acercarse hasta Saldaña y, además de admirar todos los atractivos turísticos que la distinguen –villa romana de “La Olmeda” incluida-, deleitar también a nuestro paladar con un exquisito plato de “alubias de Saldaña”.


Anótenlo en rojo en sus agendas de este fin de semana.

 

(Publicado en el Periódico "Diario Palentino" el 19/10/2022)


miércoles, 12 de octubre de 2022

La Fiesta Nacional

 

                                                                        Foto (Internet)


Hoy es, en efecto, un día de fiesta grande para los españoles, pues celebramos la Fiesta Nacional de España que, entre otros actos, contará con el tradicional desfile militar por las calles de Madrid por parte de nuestras fuerzas armadas.


Antiguamente, en nuestros años de escuela para los que ya peinamos canas, a este día se le conocía como el Día de la Hispanidad, en conmemoración del descubrimiento de América por Cristóbal Colón en el año 1492.  Y así lo resaltaba con gran despliegue tipográfico nuestra querida Enciclopedia “Álvarez”, nuestro gran libro de estudio de aquellos felices años, que dentro de sus páginas contenía toda la enseñanza y toda la sabiduría que nuestros maestros tenían que comunicarnos e inculcarnos.


Una fiesta ésta que, según recogen las crónicas, tendría su origen en el año 1892 cuando, mediante real decreto, fuera declarado este día del 12 de octubre como fiesta nacional, en conmemoración del mentado descubrimiento de América.


Luego, durante una época, se acuñó el término de “Día de la Raza” para designar este día, término que quizá arraigó mucho más en aquellas tierras de allende los mares.  Para quedar establecida últimamente como “Fiesta Nacional de España”.


Mucho ha llovido desde aquel entonces –año 1492-, y mucho se ha escrito y se ha hablado al respecto, no saliendo siempre muy bien parada España porque, si para algunos se hizo una muy buena labor en aquellas tierras y nos reconocen como la madre patria; según otros, las formas de conquista y la labor allí emprendida desde aquellos momentos con motivo de la posterior colonización no fue la más adecuada, y cuyas mayores críticas hemos podido ver recientemente representadas en esos atentados contra algunos monumentos que representan a quienes fueran sus conquistadores.  


A más corta distancia, aquí al lado, los zaragozanos, que también están de fiesta como el resto de españoles por este motivo, celebran, además, el día de su Patrona, la Virgen del Pilar; una gran muestra festiva que alcanza su punto culminante con esa gran ofrenda floral a la Virgen.


Y así las cosas, cómo no, un saludo muy especial para todas las Pilares, con el deseo de un feliz día.


 (Publicado en el Periódico "Diario Palentino" el 12/10/2022)


 

 

 

 

miércoles, 5 de octubre de 2022

Llegó octubre

 


Y qué decir de octubre, con el otoño ya asentado entre nosotros y esperando –como agua de mayo- se nos muestre generoso en lluvias; en especial este año, que tenemos las reservas del líquido elemento bajo mínimos.


Así que, recogiendo una anotación que hace nuestro refranero castellano cuando dice aquello de que “octubre lluvioso, año copioso” y haciéndola nuestra, vamos a ver si también a lo largo de sus días se cumple ese otro dicho popular que reconoce que “el agua de octubre siete lunas cubre”; o ese otro que indica que “por Santa Teresa -15 de octubre-, las nubes traen agua a las presas”; y se llenan pantanos y presas y, a partir de entonces, todos tan contentos.  Como para no estarlo si la cosa fuese así y se cubriesen las expectativas puestas en él como mes lluvioso por excelencia, habida cuenta de la situación tan grave de escasez que padecemos.


Que luego, encarrilado este asunto, sería cuestión ya de dejarse llevar de los días y disfrutar del otoño en toda su extensión; porque bien sabemos por experiencia que el otoño aquí en Castilla puede resultar una maravilla –como predican los sevillanos de la lluvia en su ciudad-.


Y ello a pesar de que por aquí comiencen a llegar los fríos, empiecen a caerse las hojas de los árboles para emprender un viaje sin retorno, se acorten los días, se marchen las aves del verano y lleguen las del invierno; síntomas todos ellos de que, en efecto, debemos ir preparándonos para el invierno sí o sí.


Pero que no obstante, todavía nos encontraremos con días luminosos y de una temperatura muy agradable para poder salir al campo y observar cómo éste poco a poco va revistiéndose de los colores típicos del otoño, que tanta expectación es capaz de crear, y cuyos matices cromáticos los pintores saben captar como ninguno en sus cuadros.


Aunque, de otro lado, puede que notemos también cómo se nos va instalando por momentos en nuestro interior una cierta melancolía como estado anímico pasajero, como consecuencia de todas esas características antes descritas que en el ambiente exterior vemos acompañan al otoño.



(Publicado en el Periódico "Diario Palentino" el 05/10/2022)