miércoles, 13 de mayo de 2026

Día de San Isidro

 



Estamos a dos días vista de la festividad de San Isidro Labrador, el patrón de los agricultores y trabajadores del campo; cuando ya están los sembrados de nuestras tierras de labor espoleando hacia arriba en su crecimiento diario, camino de su maduración y recogida correspondiente de sus frutos llegado el momento.


Y así, con este panorama tan especial que muestran nuestros campos en estas fechas, los trabajadores del campo en nuestro mundo rural se aprestan en estos días en cientos de pueblos de nuestro país a ultimar los preparativos para la fiesta en honor de este Santo, al que tienen como patrono: San Isidro Labrador.


Santo del que, a lo largo de los siglos, se han venido predicando varios milagros; entre ellos el que más popularidad ha adquirido: el de los bueyes, que dice que estando San Isidro arando con ellos un campo, se detuvo un momento para orar en una ermita cercana; y, mientras él oraba, los bueyes, con la intervención divina, labraban solos la tierra. 


Así que la relación directa entre San Isidro y el campo viene ya de lejos.  Acudiendo los agricultores cada año, por su parte, a reclamarle su intercesión para que proteja sus campos hasta el momento de recoger las cosechas. 


Por lo que cada año vienen a honrarle con grandes fiestas en su honor, donde no faltan las celebraciones religiosas; las procesiones con el Santo hasta las afueras y alrededores próximos de la localidad para que bendiga sus campos o, en su caso, les llegue la lluvia necesaria; las romerías en torno al mismo, donde no faltan los bailes y juegos tradicionales, y ya en un plan más festivo una verbena nocturna como final de la fiesta.


Una fecha especial, también este día para la capital de España, que le tiene como patrono; y en torno a él organiza grandes fiestas en la famosa pradera del Santo, donde se cita medio Madrid.


Y descendiendo un poco más hasta nuestro ámbito más próximo, habría que decir que nuestra provincia también espera cada año este día de San Isidro para honrarle en su ámbito más cercano, demostrarle el cariño que le profesa y pedirle protección para sus campos de cultivo.

 

(Publicado en el Periódico "Diario Palentino" el 13/05/2026) 

 


miércoles, 6 de mayo de 2026

Las cárcavas de Saldaña

 


Siempre que a principios de los años 60 íbamos desde Velillas del Duque a Saldaña a través de la carretera que une Osorno con la “capital” de la Vega, al llegar a la altura del paisaje donde la carretera desciende abruptamente en una profunda depresión del terreno y sus laterales se visten de pronto de una intrincada red de zanjas y barrancos en vertical, habitados años después por una abigarrada población arbórea, todo ello sobre un suelo arcilloso recorrido por afiladas cárcavas de irregulares formas, nosotros decíamos entonces que ya habíamos llegado a los cárcavos de Saldaña (así los llamábamos nosotros en nuestro ámbito territorial), y ya nos quedaban apenas dos kilómetros para estar en las calles de la propia villa –así nos referíamos también a Saldaña-.


Un paisaje, éste de las cárcavas en los dos lados de la carretera, ya de por sí con un aspecto un tanto fantasmagórico y solitario hasta que se hizo una amplia plantación de pinos para evitar que por la erosión, se siguiesen produciendo una serie de problemas en el medio ambiente, tales como coladas de barro que descendían por estos barrancos y caídas de bloques de tierra de diferentes tamaños.  Con el añadido de que en ocasiones provocaban cortes de la carretera y turbiedad, a su vez, en las aguas casi cristalinas del Carrión que circula aguas abajo pegado a este paisaje.


Pero lo más importante que por este motivo se llevaría a cabo en su día en estos parajes, sería la intervención humana en estas cárcavas, con la construcción de grandes diques de contención, y con algo que en el argot técnico se llamó “gaviones”.  Una especie de jaulas metálicas rellenas de piedras o rocas que ejercen una protección sobre el terreno para la sujeción de las tierras e impedir una erosión desorbitada.


Y son estas construcciones y a la vez reparaciones propias del territorio de aquel entonces con unas técnicas muy novedosas, hoy en día calificadas como auténticas restauraciones del paisaje, lo que desde el ayuntamiento de la localidad quiere ponerse en valor como reclamo turístico relacionado con la naturaleza y el ocio activo a través de rutas para senderistas por estos entornos saldañeses.


 (Publicado en el Periódico "Diario Palentino" el 06/05/2026)

 

 


miércoles, 29 de abril de 2026

Adiós a abril

 



Pues otro mes del presente año que se nos va, que nos dice adiós, tras agotarse el cómputo de sus días entre jornadas laborales habituales, descansos por festivos, mini vacaciones temporales, procesiones de Semana Santa, romerías varias en entornos diversos, fiesta de la Comunidad Autónoma y días sin ninguna otra celebración más que la vida en el día a día habitual.


Que así se nos está yendo el mes de abril, casi como en un suspiro; que así es como pasó el mes de rápido.  Aunque como vemos, nos ha dado tiempo para casi todo: para el trabajo, para el descanso, para las manifestaciones religiosas a pie de calle y también para la diversión y la fiesta.  


Y como la temperatura exterior ha acompañado en esencia haciendo buena a la estación primaveral que ahora nos acompaña, al final, tras tanta actividad concentrada a lo largo de sus días, vamos a echarlo en falta y a recordar aquella tan popular canción de “algo se muere en el alma, cuando un amigo se va”, que le rogaríamos aquello de que “no se vaya todavía, que no se vaya por favor…”, que en esas condiciones le queremos junto a nosotros una temporada más.


Bueno, ironías aparte, lo que sí es cierto es que al tiempo no se le puede detener, y tampoco a sus formas de medirlo: las horas, los días, los meses; y el mes de abril debe finiquitar su acción cuando en realidad le corresponde, dando paso de manera inmediata al siguiente mes en el calendario: el mes de mayo, con sus flores por doquier y la primavera alumbrando de manera espectacular nuestros días; preparando ya la llegada, en su momento, del siempre apetecible y querido verano.


Que, con paciencia llegará, más bien antes que después; y nos meterá a todos en sus días de extensa luminosidad, con mañanas y tardes plenas de sol en amaneceres y atardeceres de espectaculares vistas al borde del mar o tras la cresta de una montaña.


Adiós, pues, al mes de abril que, en el sentir general, nos habrá traído retazos de lo bueno y lo malo que en el mundo hay, repartido quizá según la suerte haya querido.


Cuando, a la par, en el mundo pajaril de nuestro alrededor andan ya sus nidos alumbrando vida de un momento para otro.


(Publicado en el Periódico "Diario Palentino" el 29/04/2026)


miércoles, 22 de abril de 2026

San Marcos y su romería

 


Definitivamente, en estos días pareciera como si la ciudad estuviese de romería continuada; con una primavera ya plenamente instalada entre nosotros, por lo demás. 


Y es que apenas si acabamos de dejar colgado el traje de romero en casa, tras la tradicional, amén de simpática romería del “pan y el quesillo” en nuestro popular barrio del Cristo; y ya estamos tomándolo de nuevo para meternos en faena en otra, la no menos popular romería de San Marcos; en el incomparable marco paisajístico del Sotillo de los Canónigos palentino.  


A la vera misma de nuestro río Carrión, compañero de a diario, de incontables paseos de tardes y mañanas ociosas a su vera, e inspirador incansable de poetas que en la ciudad han sido, y de otros más que lo seguirán siendo.  Porque ni uno –el Carrión-, ni otros –los palentinos-, pararemos en nuestro caminar; sino que él continuará su curso, y nosotros seguiremos paseando a su vera.


Pero, aparte de lo anterior, lo que aquí nos ocupa ahora es la próxima romería de San Marcos en su habitual espacio urbano, que tanto queremos los palentinos.


Y todo esto ocurrirá en tan solo unos días, en concreto este sábado 25 de abril; día en el que riadas y riadas de palentinos cruzaremos nuestro emblemático y querido Puentecillas camino de la gran explanada del Sotillo, donde ya se habrán instalado los habituales puestos de golosinas, de las tradicionales y, por ello, siempre presentes almendras y avellanas, así como otros muchos más de especialidades nuevas que la modernidad ha venido incorporando, hasta llenar el espacio para ellos habilitado.


Congeniando en hermandad con los que, operando en la más pura de las tradiciones de este día, ofrecen a los visitantes las sabrosas degustaciones de caracoles en su salsa; una especialidad gastronómica típica del lugar y el momento; muy apreciada por los palentinos en esta fecha tan señalada en nuestro particular calendario de ferias y romerías.


Y como se trata del sábado, a poco que la temperatura acompañe y la tarde se muestre propicia para el paseo, seremos cientos los palentinos que cruzaremos el Puentecillas para citarnos del otro lado del río con la popular romería de San Marcos.

 

 (Publicado en el Periódico "Diario Palentino" el 22/04/2026)

 

 

 

 


miércoles, 15 de abril de 2026

El Cristo. El “pan y el quesillo”

 



Para los palentinos, decir “pan y quesillo” acercándonos a estos días de abril, es referirnos clara y significativamente a la entrañable y popular romería del mismo nombre en el no menos popular y entrañable barrio del Cristo de Palencia.


Y es que, en efecto, la tenemos los palentinos tan profundamente instalada en nuestro interior esta tan popular romería de nuestra capital que al llegar el 16 de abril, festividad de Santo Toribio, de inmediato situamos en el calendario el domingo más próximo, porque sabemos que en ese día vamos a estar de romería en la ciudad.


Y como es ya una larga tradición, media ciudad se desplaza hasta los entornos del Cerro del Otero en este barrio del Cristo, para asistir e incluso ser protagonistas en primera persona de los aconteceres de esta popular romería.


Que, según la tradición más ancestral, recrea el supuesto apedreamiento a este Santo en un tiempo pasado; leyenda bien conocida en la ciudad.


En concreto, el momento culmen de la misma, la tradicional pedrea de “pan y quesillo”, materializada en miles de bolsas con estos dos productos, que son arrojadas por los aires desde la ermita del Santo –a medio camino del Cerro-, para caer en manos de algunos de los cientos de palentinos allí congregados, ávidos por conseguir alguna de esas bolsas voladoras.  Algunas de ellas pasando sobre las cabezas de la masa de gente para aterrizar algunos metros más abajo.  En tanto que otras, tras incluso ejecutar arriesgados ejercicios de acrobacia, son atrapadas por manos hábiles sobre brazos que prolongan su acción para la ocasión.


Que para todo en esta romería se necesita maña, y hasta una cierta preparación física para poder ascender cerro arriba hasta casi los mismos pies de la escultura de nuestro Cristo protector de la ciudad; con el aliciente también de poder tener acceso a una espectacular visión de Palencia y sus alrededores desde una posición tan privilegiada.


Y allá abajo, la romería sigue entre tenderetes y puestos que ofrecen las típicas y consabidas avellanas y las no menos ricas almendras.  En tanto que los caracoles, cocinados y aderezados al punto, tienen también su hueco en la romería.

 

(Publicado en el Periódico "Diario Palentino" el 15/04/2026)

 

 

 

 

 


miércoles, 8 de abril de 2026

Villaviudas y las lilas

 


Con la primavera ya instalada entre nosotros plenamente, las lilas han vuelto a florecer con toda su fuerza en Villaviudas un año más, para gozo y satisfacción de sus habitantes, que las tienen muy presentes en su día a día desde un tiempo casi inmemorial.


Porque en su término municipal se encuentra una antigua dehesa, conocida como “Dehesa de Tablada”, en ruinas ya la mayoría de sus construcciones –a excepción de un antiguo lagar rehabilitado y visitable-, que enmarca un paisaje realmente bello entre cerros, valles, paseos a pie de campo, árboles y tierras de labor que, en su conjunto, le proporcionan al lugar una de las estampas más impresionantes del Cerrato palentino.


Y es en medio de este idílico paisaje, donde se asienta un paseo repleto de lilares a ambos lados del camino, nacidos quizá en la famosa noche de los tiempos, que sus habitantes muestran con orgullo, y que por estas fechas de la primavera alcanza su mayor esplendor; al mostrarse todo él cubierto de lilas que le hacen especialmente bello.  En tanto ese aroma tan característico de esta flor parece envolver aquel espacio por completo.


Pues bien, aprovechando este acontecimiento que la madre naturaleza nos regala durante estas fechas por estas tierras, la asociación cultural “Tojanco” de la localidad, en colaboración con el ayuntamiento, viene organizando desde hace unos años la Fiesta de Exaltación de las Lilas, que este 2026 –días 18 y 19 de abril-, alcanzará ya su sexto año consecutivo de celebración.


Una fiesta que contará con un amplio programa de actividades; donde, como no podía ser por menos, se ha programado un pequeño paseo o ruta senderista desde la localidad hasta este famoso Paseo de las Lilas, tratando de poner en valor el mismo y sus alrededores paisajísticos de una gran belleza; siempre con el aroma de las lilas muy presente en el ambiente.


Habrá también un mercado tradicional y de productos típicos en su plaza mayor con motivo de esta exaltación de las lilas, conciertos musicales, juegos tradicionales, representaciones teatrales y hasta una paellada popular.


Todo ello, bajo el prisma de dos días de celebración y diversión muy populares.   

 

(Publicado en el Periódico "Diario Palentino" el 08/04/2026) 


miércoles, 1 de abril de 2026

Nuestra Semana Santa

 


Si la primavera se muestra generosa en cuanto a su tiempo por estos lares –que en cuanto a su vistosidad exterior ya vemos que sí-, la temperatura en la calle se digna acompañar un poco para echarnos una mano en el complejo montaje de los actos de la Semana Santa palentina, nuestra ciudad estará de bote en bote durante estos días claves de nuestra espectacular y multitudinaria Semana de Pasión.


Y es que la alta declaración que goza, “Fiesta de Interés Turístico Internacional”, requiere estar cada año a la altura del acontecimiento de que se trata.   E incluso mejorar en detalles, que hagan que la misma alcance todavía un mayor esplendor y poder de convocatoria añadido, si eso fuera posible.


Por otro lado, arte religioso lo tenemos en abundancia para mostrarlo a los visitantes; cofrades y Pasos que desfilen en las calles de Palencia durante esta larga Semana de Pasión en las diferentes procesiones, no nos faltan; carisma y personalidad propios de nuestra Semana Santa lo tenemos, y bien marcados ambos además; bandas de cornetas y tambores que van marcando y singularizando con sus músicas el paso acompasado de los cofrades, también poseemos; itinerarios de las procesiones bien definidos y cubriendo tanto el centro histórico de la ciudad como determinados barrios de la misma con procesiones tan emblemáticas y llenas de encanto y vistosidad como son la que atraviesa el Puentecillas en su recorrido ya nocturno y casi mágico sobre el Carrión, o la que asciende hasta los mismos pies del Cristo del Otero enlazando las últimas horas de luz de la tarde con las primeras de la noche.


Elementos propios y características únicas de nuestras tradicionales procesiones también pueden encontrarse a lo largo de sus recorridos, como son esos sonidos tan impactantes y tan sobrecogedores que proporciona nuestro popular tararú, que impactan como flechas de dolor en el silencio de la noche.


Así es que, reuniendo todos estos alicientes nuestra Semana Santa, cumpliendo con la más profunda de las tradiciones y contando con las ganas de todos por encumbrar cada año más a la misma, poco nos queda ya, sino vivirla con la mayor de las intensidades.    


 (Publicado en el Periódico "Diario Palentino" el 01/04/2026)