Un
visitante que llegue a Saldaña este próximo fin de semana, se topará de pronto con
que la villa se encuentra transformada por entero y convertida en una auténtica
ciudad romana, con las gentes vestidas de tal guisa emulando aquel mundo romano
clásico, deambulando por sus calles que, por otra parte, se encontrarán
decoradas al gusto romano para la ocasión. Y gozando de un extraordinario ambiente
festivo en su conjunto; convirtiéndose la localidad así vestida, en un
auténtico foro romano.
Así que
con esas trazas, lo que hay que decir a ese potencial visitante, es que no se
dé media vuelta y se vaya de allí por donde ha venido, pensando que se ha
confundido de lugar, o que un mal sueño le ha trastocado el pensamiento y le ha
trasladado al pasado demasiado atrás en el tiempo, no.
Sino que
lo que realmente tiene en su entorno, es que la villa saldañesa está celebrando
su gran “Mercatus Romanus” en su XXII edición ya, y que el susodicho visitante
se encuentra bien orientado; y en su tiempo y en el sitio adecuado, pues.
Sobre todo en esto del sitio, porque si lo que quiere es saber cómo vivían los romanos en un marco tan emblemático como la localidad, teniendo a tiro de piedra prácticamente, el yacimiento arqueológico de la famosa Villa Romana de La Olmeda –musa y auténtico motivo inspirador de estos días de ambientación romana de la localidad-, aquí lo encontrará.
Con dos
marcos urbanos incomparables, como son la Plaza Vieja y la Plaza de España, que
se transformarán por completo, dando paso al grueso del Mercado, abarcando
desde la artesanía y la alimentación, hasta productos inspirados en la época
romana. Con grupos de recreación
histórica que recorren el mercado, donde podemos encontrar desfiles de legiones
romanas, combates de gladiadores, exhibiciones de cetrería y tiro con arco,
espectáculos de fuego, talleres para los más pequeños en torno a los mosaicos y
los juegos tradicionales, entre otros.
Y claro,
si luego la gastronomía local se une a la fiesta aportando en sus
establecimientos hosteleros tapas y menús de inspiración romana, la
confirmación de la representación hoy de un auténtico “Mercatus Romanus” queda
así definida.






