miércoles, 30 de diciembre de 2020

Cerrando el año

 

Así que apaga y vámonos y alejémonos: ¡Feliz Año Nuevo!.

Foto: Internet





Acaba diciembre y acaba también el año, lo que es un momento propicio siempre para hacer balances de todo tipo.  Pero en esta ocasión, a la vista de cómo ha transcurrido este 2020, no sé qué balance podríamos hacer, contando de base con la negatividad total de la que ha hecho gala el susodicho.  Que si intentásemos buscarlo peor, seguro que no lo íbamos a encontrar en unos cuantos años a la redonda.  Porque ha sido el más nefasto que imaginar nadie podía cuando éste comenzaba allá a primeros de enero y todos a una nos deseábamos un feliz y próspero año.


¡Vaya con el 2020!, se ha lucido; que peor no lo podía haber hecho.  Le ha salido todo redondo, como sus cifras, rematadamente mal, dejando tristeza y desolación a su paso, jornada tras jornada casi, y sin que al final de sus días el tema de la pandemia –que ha sido esa espada de Damocles que hemos tenido siempre sobre nuestras cabezas-, se haya resuelto definitivamente; antes al contrario, siguen apareciendo brotes del virus por doquier. 


Si bien, en estas últimas fechas pareciera estar comenzándose a ver la luz al final del túnel con la llegada ya de las vacunas contra el virus y su suministro general a la población por etapas.


Así es, aunque deban de pasar todavía unos cuantos meses más –los más entendidos hablan del próximo verano-, para que la población en general esté inmunizada y el virus no produzca efectos perniciosos en las personas.  Para allá vamos, pues.


Y para finalizar mi crónica de hoy, última de este nefasto año que todos ambicionaríamos poder borrar de un plumazo, quisiera pedir con todas mis fuerzas que el próximo nos resulte a todos próspero y feliz de todas todas.  Pero tal y como ha transcurrido este  2020, y cuando esto mismo decíamos allá por diciembre de 2019, quizás lo mejor sería pararse y pensar que, a poco que se esmere este próximo 2021, lo va a tener muy fácil para ser infinitamente mejor que éste que ahora finaliza, que ha sido malo entre los malos, el peor.  Así que apaga y vámonos y alejémonos cuanto antes de su influencia.


Aunque no me resista a desearles un ¡Feliz Año Nuevo!.

 

 (Publicado en el Periódico "Diario Palentino" el 30/12/2020)


 


miércoles, 23 de diciembre de 2020

Palencia, de Navidad

 

Una pretensión sincera y profunda para estos días de Navidad: sean todo lo felices que puedan...





Ya hace unas cuantas semanas, en efecto, que Palencia se encuentra con sus luces de Navidad encendidas y, sin embargo, en el exterior, en las calles y plazas, y también en el interior de los hogares no parece observarse la clásica alegría de otros años por estas fechas.


Y es que en el fondo y en el interior de cada uno, habida cuenta de la situación de pandemia por la que estamos pasando y las restricciones de todo tipo que se han marcado en nuestro día a día, pesa mucho más la tristeza que la alegría, a pesar de ser estas unas fiestas muy alegres y vistosas, llenas de especial colorido por sus atractivas luces.


Y así lo han entendido los regidores municipales que, no obstante, han preparado y dispuesto a la ciudad para que los ciudadanos pasemos unas gratas y felices navidades.


Bien, pues estamos, como el que no quiere la cosa, a un día vista de la noche más familiar y alegre del año, la Nochebuena, y tampoco es que se aprecie en el ambiente general la consabida alegría de otros años en la víspera de este día.  Porque, entre otras cosas, no han podido o no han querido reunirse y estar juntos todos aquellos que aspiraban a hacerlo en estas fechas; y, por ello, se siente sus ausencias en las familias.


Sin embargo, es cierto también que la gente se ha movido más o menos dentro de los límites permitidos, ha salido de compras, se ha citado con amigos y compañeros naturalmente; pero se ha hecho con muchas menos ganas y en menor número, qué duda cabe.  Porque en el contexto habitual, los días van pasando pero faltando en las gentes la alegría propia de estas fechas de Navidad; el pensamiento lo tenemos puesto en otras necesidades o carencias, y el marco general en el que nos movemos ahora mismo, arrastrado de muchos meses atrás ya, no invita a esa alegría de otros años en estos días, precisamente.


No obstante, como lo cortés obliga por un lado y, por otro, me nace un deseo de aportar algo positivo al momento; por eso desde aquí quiero trasladarles a todos ustedes una pretensión sincera y profunda para estos días de Navidad: sean todo lo felices que puedan.


¡Feliz Navidad! para todos.


(Publicado en el Periódico "Diario Palentino" el 23/12/2020)


 

 


miércoles, 16 de diciembre de 2020

Una cierta añoranza

 

Y aquí, que cada uno recuerde cuál fue su mejor año a este respecto, donde pudo sacarle todo el jugo a las fiestas y gozó con ellas...





Pues miren ustedes, tal y como están las cosas no sé qué se podría contar aquí en este día y en esta semana, que es la previa a la de las grandes celebraciones navideñas al uso, al menos en teoría eso de las grandes celebraciones; porque visto cómo está el panorama por ahí fuera este año llegando a estas fechas, no es que se advierta a pie de calle y entre el respetable demasiada alegría y ganas de embarcarse en grandes ceremonias ni conmemoraciones mayestáticas a este respecto; antes al contrario, se prefiere el refugio al calor de la familia y en pequeños grupos.


Y si las hubiese –las alegrías-, en muchos casos caen por su escaso peso y vienen a menos al verse rescindidas o reducidas a la mínima expresión habida cuenta de las restricciones que la pandemia que estamos sufriendo viene marcando en el panorama general a todos los niveles.


Aun así, la gente viajará de aquí para allá y viceversa, para reunirse con sus familiares durante los días más señalados de esta Navidad, aunque lo hagan en mucho menor número que en una situación de completa libertad de movimientos.  Y aquí, que cada uno recuerde cuál fue su mejor año a este respecto, donde pudo sacarle todo el jugo a las fiestas y gozó con ellas.


Porque  en situaciones así es cuando uno aprecia verdaderamente todo lo bueno que tenía.  Que llegadas estas fechas podía moverse con total libertad de acá para allá, que al reencontrarse con el amigo o el familiar por el cual se desplazaba, podía besarle o abrazarle sin ningún tipo de restricción sanitaria.  Que a continuación, podían acudir juntos hasta el bar de la esquina a celebrar el reencuentro, uniéndose al evento otros grupos de familiares o amigos, brindando todos juntos por el momento y por un futuro próspero y de mayor progreso; no dudando en acompañar el reencuentro con encendidos cantos ensalzando la amistad donde todos unían sus voces.  Que visto todo aquello con los ojos de ahora, era un auténtico lujo el poder reunirse todos juntos y que los gestos, las sonrisas, las miradas fluyesen en total libertad a la vista de todos.


Y es ahora, en cambio, cuando lo sabemos y lo ponemos en valor. 


(Publicado en el Periódico "Diario Palentino" el 16/12/2020)


 

 

 


miércoles, 9 de diciembre de 2020

Un cierto optimismo

(Foto: Internet)
Las  vacunas están ya en sus últimos pasos, camino de poder ser suministradas a la población en general en breves fechas. 



Ahora, cuando ha pasado ya el famoso y esperado puente de primeros de diciembre con más pena que gloria, debido a las restricciones varias que nos han rodeado y aún lo hacen, debido a la pandemia causada por el covid, y nos encontramos preparando y ajustando muy mucho las limitaciones de todo tipo con las que nos tendremos que mover durante las próximas navidades por este mismo motivo, so pena de vernos abocados a una tercera ola de la pandemia en nuestro territorio, las noticias que en estos últimos días se vienen publicando con grandes resaltes tipográficos, nos estarían hablando de un cierto grado de optimismo en torno a la lucha contra el virus y su erradicación.


Y el tema está en que algunas de las diferentes vacunas que se están ensayando a marchas forzadas en el mundo contra el virus, están avanzando ya en sus últimos pasos camino de poder ser suministradas a la población en general en breves fechas.  Se habla incluso de primeros de año, priorizándose colectivos y capas de la sociedad más vulnerables.


Y claro, es lógico que el sentir de la ciudadanía de pronto pareciera como si se hubiese despertado y ésta hubiese recuperado una cierta alegría –los mercados bursátiles así lo están demostrando, por ejemplo-, no exenta sin embargo de restricciones, habida cuenta de que todavía no se han comenzado a suministrar las dosis a gran escala y poder así observar los correspondientes resultados; aunque ya se barrunten próximos a raíz de las últimas informaciones de las autoridades sanitarias al respecto.


Si bien, a la par se indica también que la situación no resultará pacífica a pesar de la positividad de la noticia, y la próxima aplicación de las vacunas a la población no estará exenta de contradicciones y de argumentos de todo tipo.


Uno de ellos, que ya ha saltado a la palestra, es decidir por parte de las autoridades sanitarias si la vacuna será de libre elección o de obligado suministro a toda la población.


Una opción que, por su esperada contestación, hará también correr ríos de tinta, con defensores y detractores de la misma, y opinantes de uno y otro lado.  


Así que algo habrá de hacerse a tal fin.


(Publicado en el Periódico "Diario Palentino" el 09/12/2020)



 

 

 



                                                                          

miércoles, 2 de diciembre de 2020

Palencia sigue abatida

 

Y es que aún no hemos conseguido eliminar al agente responsable de esta pandemia que tan hondamente nos está afectando...




Palencia sigue mostrándose triste y abrumada por los efectos tan devastadores que está ocasionando a la población esta crisis sanitaria del covid desde hace muchos meses ya, demasiados sin duda para poder soportarla las personas, sometidas como estamos a todo tipo de restricciones en nuestro normal desenvolvimiento exterior, para tratar de mermar sus efectos y atajar su evolución.


Y es que estamos en medio de una prórroga del cierre de los grandes centros comerciales, así como los establecimientos hosteleros de todo tipo, y con un toque de queda nocturno añadido a lo anterior. Y sin que los datos de contagios y fallecimientos acaecidos por tal motivo, se muestren esperanzadores en grado sumo.  Lo que nos indica que aún no hemos conseguido eliminar al agente responsable de esta pandemia que tan hondamente nos está afectando.


Y claro, todo esto los palentinos, al igual que el resto de españoles, lo estamos sintiendo en carnes propias y no podemos mostrarnos alegres cuando, por ejemplo, llega el fin de semana y se dispone de más tiempo para el ocio y las reuniones con amigos; y, sin embargo, no podemos llevarlas a cabo porque las mismas se encuentran restringidas a un corto número de personas, y, además, los lugares donde habitualmente se llevan a cabo, se encuentran cerrados.


Así, la calle se nos muestra fría y apática día tras día, y el único comentario que de sus viandantes se escucha es el que hace referencia a lo cansados y aburridos que están de la situación.  Para a continuación exclamar desde lo más profundo del sentimiento que qué más podemos hacer ya para atajar esta situación.


Entretanto, van pasando los días y lo único cierto es que, de no mejorar ostensiblemente las cosas en el recuento de los casos, Palencia no va a poder acogerse todavía a esta nueva desescalada ya en marcha en otras provincias, con planes de apertura de bares y restaurantes y alguna otra superficie de ocio más…


Y mientras en estos días parece estar hablándose con profusión ya de los esperanzadores resultados de algunas de las vacunas que se están ensayando, sería bueno también que Palencia obtuviese el pase a esa nueva desescalada.  


Lo lograremos?.


(Publicado en el Periódico "Diario Palentino" el 02/12/2020)


 

 

 


miércoles, 25 de noviembre de 2020

El "Ecce Homo palentino"

Nefasta  restauración –pifia diríase más bien-, llevada a cabo en su día en una de las caras de uno de los relieves altos de un edificio... 



Pues miren ustedes, lo hemos vuelto a hacer, Palencia lo ha vuelto a hacer, sí; así como suena. Y es que hemos vuelto a saltar a la actualidad nacional e incluso internacional por un hecho, cuando menos chusco y de difícil aceptación.  Y ello, tras difundirse a través de las redes sociales unas impactantes imágenes sobre la nefasta  restauración –pifia diríase más bien-, llevada a cabo en su día en una de las caras de uno de los relieves altos que decoran la fachada de un emblemático edificio palentino sito en plena Calle Mayor, mostrándosenos como si de un dibujo animado se tratase.


Y que desde entonces no ha dejado de ser objeto de observación, dirigiendo hacia él sus miradas cientos de palentinos de manera constante; los cuales, móvil en mano, quieren dejar constancia impresa del demoledor y espantoso trabajo de restauración y poder comprobar de primera mano tan chocante hazaña escultórica.


Uniéndose a ellos de inmediato las televisiones nacionales y los gráficos de los periódicos, tanto provinciales como nacionales, comparando en todo momento este hecho palentino con el famoso Ecce Homo de Borja de hace unos años.  


Así que están las redes sociales –y en particular las palentinas-, que echan humo estos días, con este nuevo desaguisado que se ha perpetrado en el patrimonio cultural palentino, ”merced” a este “Ecce Homo palentino” que se ha descubierto en una de las esculturas decorativas que sirven para embellecer la fachada en su parte alta –aunque en este caso la afee-, de este emblemático edificio palentino.


La restauración de esta escultura en concreto, de difícil explicación a ojos vista –nunca mejor dicho-, no debió darse de paso por no cumplir, con respecto al conjunto de la fachada, los cánones de belleza y exquisitez más elementales; y representar tal y como se hizo, una supina ordinariez, que ni al menos entendido en la materia se le ocurriría perpetrar un atentado así.


Aunque la torpeza y el disparate escultórico se hayan denunciado ahora, la restauración de la fachada donde éste se encuentra, se habría llevado a cabo al parecer algunos años atrás.


(Publicado en el Periódico "Diario Palentino" el 25/11/2020)


 

 


miércoles, 18 de noviembre de 2020

Palencia está triste

Dónde está ahora la euforia y el optimismo que derrochábamos otros años por estas fechas…?; nos lo han quitado. 






Palencia se nos está mostrando últimamente desolada y muy triste en sus calles y sus plazas; el desánimo se palpa en el ambiente y sus gentes vagan por ellas abatidas y con el rostro compungido.


Y en sus parques, a la tristeza y melancolía que les son habituales en estos días de otoño, se une ahora el que se comienza a respirar un cierto aire de pesimismo y desamparo que los convierte en simples lugares para peripatéticos y paseantes que acuden a ellos a enjugar sus penas.


Y es que esta pandemia ocasionada por el covid, que llevamos padeciendo desde hace ya demasiados meses, está dando al traste con cualquier sistema organizativo al uso, trastocando todo lo ya establecido hasta límites insospechados.


Y obligando a las autoridades sanitarias a decretar medidas especiales como el cierre perimetral provincial o autonómico, el toque de queda nocturno, el cierre de los grandes centros comerciales, así como los establecimientos hosteleros de todo tipo.


Siendo este cierre de todos los establecimientos de hostelería, el que está propiciando de manera particular que la ciudad aparezca de pronto un tanto amargada y triste en cuanto al sentir de sus ciudadanos, y desesperada por parte de los propietarios de estos negocios y sus trabajadores.


Y es que, de un día para otro, desapareció todo el bullicio y los signos de vida y actividad que las terrazas de bares y cafeterías proporcionaban a los entornos de las grandes avenidas, las plazas o los bulevares de la ciudad en rondas y paseos al aire libre.  Y el silencio se adueñó a continuación de estos lugares, con las persianas de estos establecimientos cerradas a cal y canto por un tiempo y a la espera de mejores acontecimientos.


Y las gentes paseando y vagando por las calles, sin un lugar de referencia donde hacer vida social en torno a un café y una amena conversación.  Dónde está ahora la euforia y el optimismo que derrochábamos otros años por estas fechas…?; nos lo han quitado.


Aunque nos queda una esperanza, y es que estos tristes y malos momentos de ahora, sean el presagio de un cambio de la situación en positivo de cara a la Navidad.  Hacemos votos por ello, pues.

 

(Publicado en el Periódico "Diario Palentino" el 18/11/2020)



 


miércoles, 11 de noviembre de 2020

Más de lo mismo

Así pues, aunque este confinamiento sería menos restrictivo que el pasado, y para que no sea menester aplicarlo, se precisa la colaboración de todos...





Tal y como van mostrándose día a día los datos de esta pandemia del covid-19 en nuestra Comunidad Autónoma –y en el resto del país en general-, y a pesar del estado de alarma, de las restricciones de movimiento y del toque de queda nocturno, estos no pintan nada bien.  Y, si en consecuencia, la pandemia evoluciona así como vemos, no nos quedará otro remedio que, bajo un decreto regulador, asumir el confinamiento domiciliario de unos cuantos días para tratar de atajar la propagación indiscriminada del virus, sí o sí.


Ahora, cuando todo el mundo habla ya de ello sin cortapisas, desde las autoridades sanitarias –aunque no por el momento-, hasta los ciudadanos de a pie, pasando por los informativos y hasta casi casi las piedras del camino, la medida extraordinaria parece inminente de instaurarse.  Así que será cuestión de días, a buen seguro, que el tema acabe por producirse. 


De momento y como paso previo, ante la reticencia del gobierno central a establecer el confinamiento en casa hasta ver qué pasa con los resultados que se obtengan a fecha 9 de noviembre tras el análisis de las medidas que se establecieron, nuestro gobierno regional ha dado un giro más y ha decretado el cierre total de la hostelería, los gimnasios y centros deportivos y las grandes superficies comerciales durante los próximos catorce días desde el pasado viernes, habida cuenta de la preocupante situación sanitaria y de que se colapsen los centros hospitalarios de seguir en esa deriva alcista las cifras de los contagiados por el virus.


Así que, cuando estas líneas, escritas durante el fin de semana, vean la luz y lleguen a todos ustedes el miércoles, la situación podría haber cambiado ostensiblemente; y estaríamos hablando quizás de un nuevo confinamiento domiciliario.  Que asusta en sí pronunciar la palabreja en cuestión; y que una mayoría de ciudadanos rechaza porque, aparte de las restricciones en el movimiento de las personas, repercute muy negativamente en el plano económico del país.


Así pues, aunque este confinamiento sería menos restrictivo que el pasado –según se anuncia-, y para que no sea menester aplicarlo, se precisa la colaboración de todos.

 

(Publicado en el Periódico "Diario Palentino" el 11/11/2020)


 

 


miércoles, 4 de noviembre de 2020

Responsabilidad personal

 

La responsabilidad es nuestra, en buena parte...




Conforme van desarrollándose los acontecimientos en cuanto a esta materia del covid-19 en nuestro país y alrededores –porque la pandemia afecta al conjunto de países del mundo mundial-, se va viendo que las autoridades sanitarias se las ven y se las desean para atajar la expansión del “bicho”, meterle en cintura y evitar que siga causando efectos tan letales como los que está produciendo.


Y así es como van surgiendo una multiplicidad de normas de obligado cumplimiento encaminadas en esa dirección que, aunque muestran su eficacia, no lo hacen empero en toda su totalidad; y el virus, entretanto, sigue expandiéndose por doquier.


Y claro, llegados a este punto, y a la vista de que la realidad nos muestra la situación tal cual es, y no como debiera ser, cabe preguntarse si a nivel particular los individuos hacemos todo lo que se nos indica en cuanto a normas sanitarias y demás para evitar esta propagación sin control del susodicho coronavirus.


Pareciera ser que no, sería la respuesta; pues cuando se ve el origen de algunos brotes, se encuentra rápido el incumplimiento, incluso masivo, de las medidas establecidas.


Así las cosas, y en tanto llega la vacuna más adecuada contra los efectos del virus, se hace necesario exhortar una vez más al personal el cumplimiento a rajatabla de las medidas sanitarias instauradas.


Y es que, además, en breve van a llegar unas fechas muy señaladas en nuestro calendario, que vienen enmarcadas en un conjunto de celebraciones grupales y sobre todo familiares donde, de no llevarse a cabo las recomendaciones sanitarias, los focos y los casos de contagio van a verse multiplicados de manera ostensible.


Y sería penoso que llegase la tercera ola de la pandemia, si antes hemos conseguido doblegar la curva de contagios actual y situarnos en un claro descenso de las cifras.


Ojalá estas previsiones, hechas desde la humildad y el claro desconocimiento técnico de la materia –sólo a la vista de los resultados observados en el transcurrir de los meses-, no lleguen a cumplirse y alcancemos las fechas de la Navidad con un talante mucho más optimista y positivo que el actual.


La responsabilidad es nuestra, en buena parte.


(Publicado en el Periódico "Diario Palentino" el 04/11/2020)



 

 

 


miércoles, 28 de octubre de 2020

Centenario de Delibes

“Si el cielo de Castilla es alto, será porque lo han levantado los campesinos de tanto mirarlo”.
 




Ahora, cuando por las circunstancias de la crisis sanitaria que estamos pasando, parece que estamos echando con una progresiva regularidad una mirada más profunda hacia lo rural, hacia el pueblo en concreto como lugar para vivir –al que tratamos de huir cuando en la ciudad las cosas se ponen feas-, coincide que se acaban de cumplir los cien años del nacimiento de un genial escritor de aquí, de nuestra tierra castellana, de la vecina Valladolid en concreto.

Se trata, como ya habrán adivinado, de Miguel Delibes.  Un autor que ambientará la mayoría de sus obras literarias en este mundo rural; por lo que bien podríamos calificarle por ello como el mejor cronista de la vida rural de su tiempo.

Así, cualquiera de sus novelas o cuentos que tomemos, apreciaremos de inmediato esas referencias claras al mundo rural, en el que asienta sus historias de manera inequívoca; hasta el punto de poder hablar con toda certeza de la ruralidad de muchos de sus personajes, auténticos héroes de su tiempo muchos de ellos; porque supieron salir adelante en su vida con lo poco que se les ponía por delante.  Y si no, recordemos entre sus muchas novelas, las aventuras y desventuras del protagonista de “Las ratas” y su familia, por ejemplo.

Lo que nos sitúa ante una visión un tanto descarnada y en ocasiones trágica de las gentes que habitaban las tierras de la Castilla de mediados del siglo pasado donde ambientaría muchas de sus novelas.  Encontrándonos, además, con que, muy a menudo, la muerte aparece con toda su carga de sufrimiento y tristeza.

De otro lado, a lo largo de sus narraciones, muchas de las cuales se desarrollan en el ambiente provinciano de nuestra Castilla, encontramos también reflexiones concretas que el propio escritor dejaría bien anotadas.  Entre ellas, varios pensamientos muy reveladores que justo tienen que ver con el amplio conocimiento que él poseía del mundo rural y de sus gentes.  Como aquel que dice que, “si el cielo de Castilla es alto, será porque lo han levantado los campesinos de tanto mirarlo”.

Ni tanto que es alto; y puro, y limpio; y grato de contemplar.  E inspirador, a la postre, de grandes historias hechas literatura.


(Publicado en el Periódico "Diario Palentino" el 28/10/2020)


 

 

 

 


miércoles, 21 de octubre de 2020

Oscuro panorama

Con este panorama sanitario tan difícil, y 

los arreones de unos contra otros y todos

contra todos en el plano político.... 


Con el otoño muy vivo todavía en nuestro día a día y a punto ya de pasar por el cada vez más discutido cambio de hora para encarar el conocido como horario de invierno –este próximo domingo 25, donde a las 3 de la madrugada los relojes han de marcar las 2-, estamos viendo cómo la zarpa del coronavirus de marras no deja de atacar por todos los flancos, sumando positivos en la cuenta particular de quien lo padece y en la oficial de las autoridades sanitarias, que se las ven y se las desean para controlar la enfermedad              y minimizar los efectos en la sociedad en la manera de lo posible, a pesar de las diferentes medidas que se vienen tomando.


Con este panorama sanitario tan difícil, y los arreones casi a diario de unos contra otros y todos contra todos en el plano político, donde los enfrentamientos tanto de ideas como de métodos de convencimiento político entre los partidarios de los unos y los de los otros, están cada día a la vuelta de la esquina y sin ninguna mínima posibilidad de acercamiento de posturas, nos está quedando un país de obligada necesidad de pase por chapa y pintura.


Y si no, no hay más que asomarse cada día a las informaciones de prensa, radio y televisión, para comprobar que ya no se habla ni se escribe de otros temas que no sean los antes citados. Y, además, combatidos con una inusitada virulencia verbal por parte de cada una de las formaciones políticas en la mayoría de las sesiones parlamentarias de los últimos meses.


Y eso sin hacer mención a la realidad económica que va complicándose por momentos, y que nos está asfixiando a marchas forzadas, con unas perspectivas de recuperación efectiva a varios años vista según los expertos.


Porque, además, los fondos europeos aprobados para paliar en buena parte las inversiones y los esfuerzos económicos realizados por los países como consecuencia de esta pandemia, aún no se conocen las fechas de su efectividad práctica.  Con lo que, si no se quiere que el país se paralice, el recurso que le queda al gobierno de manera continua es el endeudamiento cada vez mayor de las arcas financieras del estado.



(Publicado en el Periódico "Diario Palentino" el 21/10/2020)



 

 

 

 


miércoles, 14 de octubre de 2020

Confinados de nuevo




Pues va a ser que, por mor del escenario en el que nos estamos moviendo y viviendo día a día últimamente, no cabe otra que volver a hablar del maldito coronavirus de marras –si es que hubiésemos dejado de hablar de él desde siete meses para acá, claro; que me temo que no-. 


Y es que ya ven que por lo que más cerca nos toca, y a la vista de los datos que arrojamos los palentinos y que analizan las autoridades sanitarias al respecto, a la capital palentina se nos ha vuelto a confinar durante catorce días –confinamiento perimetral, lo han llamado-, como consecuencia de haber sobrepasado los parámetros establecidos para una evolución considerada como normal con respecto a esta pandemia del covid-19 que estamos padeciendo.


Y claro, llegados a este punto, cabría pensarse que los números son sólo eso, números; pero las cifras, aunque sean de por sí frías, cantan por sí solas y nos sitúan donde nos sitúan en la escala elaborada a tal fin. 


Lo cual no quiere decir que el personal no ande cabreado y trayendo a colación en conversaciones a nivel de calle el tan manido comentario –pero no con cierta lógica y razón-, de que aquí “estamos pagando justos por pecadores”.  Y a continuación, para abundar aún más en su certera apreciación, detienen el paso, echan mano de la memoria y ponen de manifiesto multitud de ejemplos en los que se aprecia bien a las claras la serie de incumplimientos por parte de unos cuantos de las normas sanitarias mínimas así establecidas; que luego traen como consecuencia situaciones padecidas no deseadas, como esta del confinamiento.


Y, aunque este aislamiento o encierro perimetral actual, resulta ser en la práctica más blando que el padecido en los meses de marzo y abril pasados, no deja de surtir inconvenientes de todo tipo en nuestra movilidad más allá de los límites capitalinos, tanto en las entradas como en las salidas de la capital; lo que repercute también, ineludiblemente, en la actividad económica de la capital y la provincia, ya de por sí mermada.


Al final, por supuesto, uno hace una reflexión y piensa que, de manera general, se puede contribuir mucho más a la erradicación de esta pandemia.


(Publicado en el Periódico "Diario Palentino" el 14/10/2020)