miércoles, 1 de julio de 2026

Julio, verano

 


Pues así como el que no quiere la cosa, estamos iniciando el mes de julio que, junto al próximo de agosto, marcan indefectiblemente cada año el tiempo de verano por excelencia. 


En nuestro entorno más próximo, vemos cómo los colegios y centros de enseñanza cierran sus puertas a cal y canto echando abajo sus persianas, y los estudiantes pasan automáticamente a gozar de estos dos meses de libertad total lejos de libros, apuntes y pruebas de examen varias. 


De otra parte, el resto de la población se dedica en cuerpo y alma a preparar sus días de vacaciones por aquí y por allá, que van adaptando a sus circunstancias particulares y que irán tomándolas de manera progresiva según vayan llegando los días. 


Y, en tanto se acercan esas fechas tan esperadas por unos y por otros, las calles y plazas de nuestros pueblos y ciudades se llenan cada día de paseantes aprovechando la excelencia de la temperatura ambiente; encontrando su mejor acomodo al caer la tarde, cuando la fuerza del sol va mermando y el lugar en el que te encuentres, ya sea el campo o la ciudad, parece ejercer su mayor grado de influencia, haciendo que el momento que vives quisieras prolongarlo más allá del tiempo de la retirada y hacerlo casi infinito; pues es tal la sensación de bienestar que sientes, que quieres que aquello no se acabe.


Y cuando, cumplidos ya todos los plazos que fuiste otorgando al paso de las horas, y decides que, aún contra buena parte de tu voluntad, tus flirteos con la noche deben poner fin, caminando con paso lento en dirección a tu casa sientes cómo tu pensamiento te va trasladando por momentos al lugar que elegiste para tus vacaciones, valiéndose del recuerdo que dejaron en tu memoria algunas de las imágenes que, vía internet, te ayudaron a apostar por el sitio en concreto, con la inestimable ayuda de la intuición personal, que también en este caso quiere ocupar su espacio.


La noche, entretanto, va avanzando firme en la sucesión de sus horas, mientras en el conjunto de los edificios de la ciudad van apagándose poco a poco las luces de sus ventanas como señal de que el día ha concluido.


 (Publicado en el Periódico "Diario Palentino" el 01/07/2026)

 

 

 

 


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