miércoles, 28 de enero de 2026

Enero, el primero

 


Burla burlando, hemos llegado prácticamente al final del primer mes de este recién estrenado año 2026.  Y parece que fue ayer casi cuando lo recibíamos con toda la parafernalia con la que últimamente entronizamos y damos la bienvenida a cada nuevo año; por aquello, quizá, de que el mismo se avenga a ser generoso y bueno en esencia con todos durante su transcurso entre nosotros.  O a ser “próspero y venturoso” en una palabra, como recoge el dicho popular con el que se felicita ampliamente a unos y a otros a principios de año.


Y es que el tiempo pasa a la velocidad del rayo, como aquel que dice; sin que apenas nos demos cuenta más que cuando pasamos la hoja del calendario al finalizar cada mes, pudiera decirse.   Aunque es evidente que no sólo en ese detalle, sino también en otros muchos aspectos más del día a día, notamos cada uno de nosotros el inexorable paso del tiempo.


Y es así que, aun bajo el peso de la llamada “cuesta de enero” de estas fechas, hemos tenido ya en estos pocos días, entre otras cosas, un tiempo extra para pensar en nuestras mascotas, que conviven fielmente con nosotros en nuestras casas, y las hemos dedicado un día entero para ellas, con bendición eclesial de las mismas, incluso, para su protección durante todo el año; en concreto el pasado 17, con San Antón como su incondicional patrono.


Y ya como estamos en esta pendiente irremediable hacia abajo de los días del calendario, no ha de pasar mucho más de una semana y unos días para que los palentinos volvamos a estar convocados a la fiesta.   Será entonces con ocasión de la celebración de la Patrona de la ciudad, nuestra querida Virgen de la Calle, el próximo dos de febrero.


Y como no hay dos sin tres en esto de las celebraciones festivas, pasado ese dos de febrero, habrá que comenzar a idear los trajes que nos servirán como disfraz de camuflaje en los Carnavales de este año; que no tardarán en llegar una vez hayamos doblado el ecuador de febrero.


Aunque, de pronto, todos estos planes se nos han venido a teñir de luto con motivo del desgraciado accidente de los trenes de Córdoba; que tardaremos mucho en reponernos del mazazo que nos ha supuesto.

 

 (Publicado en el Periódico "Diario Palentino" el 28/01/2026)

   

 


miércoles, 21 de enero de 2026

Hoy no es ayer

 


Hoy ya no es ayer o anteayer, cuando cientos e incluso miles de luces de atractivos y vistosos colores, mirásemos por donde mirásemos, nos deslumbraban y nos hacían ver de otra manera el mundo a nuestro alrededor.  Donde todo era bondad y amabilidad, saludos llenos de efusividad y deseos constantes de paz y felicidad a manos llenas, en un marco de caridad y generosidad sin parangón.


Hoy, empero, todo a nuestro alrededor se ha vuelto de pronto gris y plomizo y con un cielo empedrado de nubes amenazantes que perfilan sus garras y amagan con desprender toda su carga que, a primera vista, asusta pensar en lo que puede acabar todo ello.  Desde luego, nada bueno.


Y es que, querámoslo o no, hemos vuelto a la realidad del día a día: a los madrugones para acudir al trabajo para algunos, o a las tareas escolares para otros; a enfrentarnos con los duros problemas y la agitada existencia de a diario para todos; por citar sólo algunos ejemplos de la cotidianeidad y los sinsabores de la vida.   Y también a estar al loro de los avatares del día a día poniendo siempre los cuatro sentidos.  


Y claro, como nos venimos moviendo, desde tiempo casi inmemorial ya, en el seno de unas circunstancias políticas y de convivencia nada estables, donde prima el enfrentamiento entre unos y otros sin tener en cuenta el bienestar y el progreso de todos; estos desencuentros y estas desavenencias más o menos pronunciadas, han vuelto a saltar a la palestra a las primeras de cambio, tras una paz más o menos relativa de estos pasados días de Navidad.   Y sin visos ni perspectivas próximas de saber hasta cuándo.


Así que “vuelta la burra al trigo”, que se diría en un ambiente rural “denotando fastidio o hartazgo ante la insistencia de alguien en algo”, cual “si se tratase de una mula terca que vuelve al campo de trigo a pesar de los esfuerzos para evitarlo”, que alguien definió.   


Entretanto, a lo anterior debemos unir la conocida “cuesta de enero” por la que ahora transitamos, que paso a paso vemos cómo campa por sus respetos por estos lares.  


Y lo que te rondaré morena, que dice la expresión popular. 


 (Publicado en el Periódico "Diario Palentino" el 21/01/2026)

 

 

 

 


miércoles, 14 de enero de 2026

Recordando al poeta de Villaviudas

 


Corría el año 2000 y una conversación casual con Joaquín Galán, allá en su pueblo, Villaviudas, supuso el espaldarazo definitivo y el punto y seguido de mis colaboraciones semanales en “Diario Palentino”.


Desafortunadamente, estos días pasados Joaquín nos ha dejado en Barcelona, donde residía. Y este periódico lo ensalzaba convenientemente por su gran valía como escritor, a la par que colaborador de “Diario Palentino” durante varios años.


Joaquín Galán era, a la par que familiar y amigo, un enamorado de su pueblo y su paisaje cerrateño, al que regresaba todos los veranos para hablar con sus paisanos, de los que gustaba escuchar historias del pasado.  Y en el plano personal porque sentía la necesidad de volver a empaparse del sabor y el olor de su tierra, que después plasmaba en muchos de sus poemas; que pasaron luego a verse editados y compilados en varios libros.  Sin dejar de lado sus otras dos facetas relacionadas también con la literatura: la prosa narrativa y la crítica literaria; legándonos también varios libros de su autoría.


Y abundando en el relato del principio, como homenaje a nuestro poeta, decir que ocurrió que, al hablarle yo de mis inquietudes en este terreno de las colaboraciones con artículos en el periódico, me puso en contacto con el gran periodista palentino Gonzalo Ortega, a la sazón redactor del mismo, a quien me dirigí un buen día con un primer artículo que le mostré orgulloso.  Él lo recogió y me dijo que haría las gestiones oportunas ante el director para su publicación en una próxima edición; animándome a seguir escribiendo.  Y cuál no sería mi sorpresa al verlo publicado en el rotativo días después.  Luego seguirían otros cuantos más, siempre bajo el recuerdo de Joaquín.  Hasta que un día se me daba la posibilidad de colaborar asidua y regularmente con el rotativo.   Y desde aquel entonces han pasado ya casi 25 años miércoles a miércoles.


Y todo gracias a Joaquín Galán, al que, tristemente, acabamos de decir adiós en estos días; que supo aconsejarme y orientarme en ese terreno de mis inquietudes literarias.  A quien desde entonces he venido considerando como mi mentor.   Descanse en paz.

  

 (Publicado en el Periódico "Diario Palentino" el 14/01/2025)

 

 

 

 


miércoles, 7 de enero de 2026

Año Nuevo

 


Pues estamos de estreno como aquel que dice.  Y lo estamos tras recibir este regalo que sus Majestades los Reyes Magos de Oriente nos han dejado aquí a nuestra vera. 


Se trata de este Nuevo Año, este 2026 recién comenzado, que vaya usted a saber las cosas que nos vaya a deparar a lo largo y ancho de sus días.  Porque alguna experiencia tenemos ya con eso de las sorpresas que los años nos han traído a lo largo de su desarrollo.


Y éste que ahora comenzamos no le vendrá a la zaga seguramente, tal y como finalizamos el pasado 2025.  Porque los días y los meses de este último no se mostraron nada pacíficos que digamos, y seguimos caminando muchas veces al borde del alambre en según qué cuestiones.


Y aunque pensemos que está recién nacido y que apenas si ha tenido tiempo para poder mostrarnos algo de lo que nos pueda tener reservado, es bien palpable que vendrá cargado con una abultada mochila a sus espaldas sobre un montón de acciones y realidades que su inmediato anterior no pudo ejecutar; y que esperan su realización a lo largo de este 2026.


Así que habrá que estar ojo avizor a ver cómo se desarrollan los acontecimientos, en un marco que, por otro lado, aparece lleno de desavenencias y disputas nada favorecedoras que, de entrada, no hacen presagiar lo mejor.


Por lo que serán muchos los días en los que el personal se muestre con cara de circunstancia, al comprobar que las cosas no se solucionan y que, si tienen margen para empeorar empeorarán, haciendo buena la famosa ley de Murphy.


Bien es cierto, también, que estamos comenzando el año, y puede que los engranajes no estén todavía lo suficientemente engrasados y dispuestos para poner en marcha esta gran maquinaría que sustenta a un año nuevo; con todo un abultado número de días para, con la ayuda de todos, poder ir sacando a la luz las soluciones a los problemas, cada vez más acuciantes, que nos envuelven en nuestro día a día.


En cualquier caso, sería interesante –más bien imprescindible- el que todos arrimásemos el hombro en la medida de nuestras posibilidades, para poder arribar la nave a buen puerto.   Donde, a buen seguro, todos ganaríamos.


 

(Publicado en el Periódico "Diario Palentino" el 7/1/2026)