Pues
estamos de estreno como aquel que dice.
Y lo estamos tras recibir este regalo que sus Majestades los Reyes Magos
de Oriente nos han dejado aquí a nuestra vera.
Se trata
de este Nuevo Año, este 2026 recién comenzado, que vaya usted a saber las cosas
que nos vaya a deparar a lo largo y ancho de sus días. Porque alguna experiencia tenemos ya con eso
de las sorpresas que los años nos han traído a lo largo de su desarrollo.
Y éste
que ahora comenzamos no le vendrá a la zaga seguramente, tal y como finalizamos
el pasado 2025. Porque los días y los
meses de este último no se mostraron nada pacíficos que digamos, y seguimos
caminando muchas veces al borde del alambre en según qué cuestiones.
Y aunque
pensemos que está recién nacido y que apenas si ha tenido tiempo para poder
mostrarnos algo de lo que nos pueda tener reservado, es bien palpable que
vendrá cargado con una abultada mochila a sus espaldas sobre un montón de
acciones y realidades que su inmediato anterior no pudo ejecutar; y que esperan
su realización a lo largo de este 2026.
Así que
habrá que estar ojo avizor a ver cómo se desarrollan los acontecimientos, en un
marco que, por otro lado, aparece lleno de desavenencias y disputas nada
favorecedoras que, de entrada, no hacen presagiar lo mejor.
Por lo
que serán muchos los días en los que el personal se muestre con cara de
circunstancia, al comprobar que las cosas no se solucionan y que, si tienen
margen para empeorar empeorarán, haciendo buena la famosa ley de Murphy.
Bien es
cierto, también, que estamos comenzando el año, y puede que los engranajes no
estén todavía lo suficientemente engrasados y dispuestos para poner en marcha
esta gran maquinaría que sustenta a un año nuevo; con todo un abultado número
de días para, con la ayuda de todos, poder ir sacando a la luz las soluciones a
los problemas, cada vez más acuciantes, que nos envuelven en nuestro día a día.
En
cualquier caso, sería interesante –más bien imprescindible- el que todos
arrimásemos el hombro en la medida de nuestras posibilidades, para poder
arribar la nave a buen puerto. Donde, a
buen seguro, todos ganaríamos.
(Publicado en el Periódico "Diario Palentino" el 7/1/2026)
